China intensifica su presión sobre Japón con nuevas maniobras militares en el mar Amarillo, que se extenderán hasta el 25 de noviembre. La Administración de Seguridad Marítima china anunció la ampliación de los ejercicios militares que se habían iniciado el lunes, prohibiendo la navegación entre las 08:00 y las 18:00 horas en una zona del sur del mar. Aunque el comunicado no detalló los medios ni el propósito específico de estos ejercicios, la medida ha incrementado la tensión en una región ya marcada por las fricciones bilaterales.
Reproches por las declaraciones de la primera ministra japonesa
Este aumento de la presión política y militar viene en respuesta a las recientes declaraciones de la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, quien sugirió una posible intervención japonesa en un conflicto relacionado con Taiwán. La Cancillería china expresó que las palabras de Takaichi "violaron gravemente" el derecho internacional y "socavaron el orden internacional de posguerra". Además, acusó a Japón de "provocar la indignación del pueblo chino" y exigió que Tokio "retire de inmediato sus declaraciones equivocadas". China también rechazó las palabras del embajador estadounidense en Japón, George Glass, quien reafirmó el compromiso de Washington con la defensa de las islas Senkaku (Diaoyu), en disputa entre ambos países.
Paños fríos desde Tokio
Frente al incremento de las tensiones, Japón ha intentado calmar los ánimos. El lunes, el director de la Oficina de Asia y Oceanía nipona, Masaaki Kanai, viajó a Pekín para subrayar que la postura de Japón respecto a Taiwán no ha cambiado, pero también para expresar el descontento por un comentario del cónsul chino en Osaka, quien había instado a "cortar la cabeza" de Takaichi. Tokio ha reiterado su disposición al diálogo bilateral con China, aunque Pekín ha descartado una reunión entre los líderes durante la cumbre del G20 en Sudáfrica.
Impacto en el turismo y la cultura
Este enfrentamiento ya tiene impacto económico en el turismo. Pekín emitió la semana pasada una advertencia a sus ciudadanos para que eviten viajar o estudiar en Japón, lo que resultó en casi medio millón de cancelaciones de vuelos hacia el país nipón. Además, las empresas japonesas relacionadas con el turismo y el comercio minorista han sufrido pérdidas bursátiles. En el ámbito cultural, dos películas japonesas, Cells at Work! y Crayon Shin-chan: The Burning Kasukabe Dancers, pospusieron su estreno en China debido a las presiones gubernamentales.
Taiwán en el centro del conflicto
El conflicto en torno a Taiwán sigue siendo el punto central de las tensiones entre ambos países. China considera a Taiwán como una "parte inalienable" de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para lograr su reunificación. Este aumento de tensiones coincide con el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, un evento en el que China conmemora su victoria contra la invasión nipona, durante la cual ocurrieron atroces matanzas de civiles y otros crímenes de guerra.