10 de junio 2024 - 16:42hs

Mientras el fantasma de la ultraderecha avanza en Europa, pero no le alcanza todavía para desalojar a los moderados del poder, España muestra una fotografía diferente a las otras potencias europeas. Mantiene vigente el bipartidismo entre la letanía del Partido Popular y la supervivencia atada a la superchería que perfecciona el socialista Pedro Sánchez.

Es que España no se pliega al terremoto de ultraderecha que sacude a Francia con la victoria aplastante de Marine Le Pen, y la huída hacia delante de Emmanuel Macron que anunció el adelantamiento de las elecciones legislativas en su país aún antes de que se terminaran de computar los votos oficiales.

Tampoco es presa España del pánico ante el desafío de ultraderecha como si lo están los socialdemócratas y los democristianos alemanes, o como el primer ministro de Bélgica, el liberal flamenco Alexander de Croo, que lloró ante las cámaras de TV cuando renunció y debió reconocer la derrota previsible.

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Y tampoco España se parece a Italia, donde Giorgia Meloni mantiene su liderazgo de derecha dura, aunque cada vez un poco más moderara y europeísta.

La gran diferencia entre los dos países es que la enérgica romana sacó el domingo el mismo porcentaje de votos que el Partido Popular español, pero ella gobierna su país mientras el insípido Alberto Núñez Feijóo vence otra vez a Pedro Sánchez y observa impotente como su enemigo sigue gobernando.

VON DER LEYEN APUESTA A SEGUIR EN BRUSELAS

La buena noticia de España para Europa es que los votos del PP (y posiblemente los de Sánchez también), van a servir para que Ursula Von der Leyen resista a la derecha ultra, retenga la mayoría y siga el frente de una coalición más conservadora que la sostenga al frente de la Unión Europea. Tendrá que moderar el Pacto Verde y endurecer mucho más la política ante la inmigración ilegal, pero con la ventaja de hacerlo desde un despacho en Bruselas.

Para España, las elecciones europeas dejan una serie de conclusiones que conforman un escenario político con desafíos urgentes para sus principales protagonistas.

1.- Pedro Sánchez volvió a ser derrotado. El PSOE perdió una banca europea y su única satisfacción es que la derrota no resultara catastrófica. Esta situación de inferioridad electoral, de todos modos, no conducirá a su remoción. Podrá mantener por un tiempo esa coalición endeble con la ultraizquierda de Sumar y Podemos, con los separatistas catalanes y con los vascos nostálgicos de ETA que lo sostiene milagrosamente.

Los ataques a la ultraderecha, las críticas sobreactuadas al argentino Javier Milei y el polémico reconocimiento a Palestina, avalando la ofensiva a veces antisemita contra Israel, no le alcanzaron a Sánchez más que para aglutinar una porción del voto de izquierda y no pasar mucho más de allí.

En esa realidad, de números económicos aceptables y bajo la presión de los vínculos sospechosos de su esposa que investiga la Justicia, deberá seguir haciendo equilibro. Para muestra bien vale un gráfico: este domingo, el PSOE perdió en toda España, salvo en Cataluña y en el País Vasco, lugares donde no quieren ver flamear la bandera roja y amarilla.

2.- El Partido Popular volvió a vencer al PSOE, como en Galicia, como en las elecciones generales del año pasado y como en los comicios autonómicos. Pero esas victorias no le han alcanzado a Alberto Núñez Feijóo para amenazar, como había predicho, la estabilidad política de Sánchez. Lo que se consolida es la sensación generalizada de que su liderazgo es insuficiente para quedarse con el gobierno de España.

3.- Al contrario de la derecha extrema en Francia, en Italia o en Alemania, Vox se va estratificando en un lejano tercer lugar del poder en España. Menos del 10% de los votos y 6 bancas de diputados suman un resultado atractivo pero a todas luces testimonial.

EL CANDIDATO SORPRESA QUE SE INSPIRA EN JAVIER MILEI

4.- Sumar y Podemos se disputan las migajas de acompañantes de Pedro Sánchez. El presidente dejó a Yolanda Díaz y a Irene Montero casi sin protagonismo, y a la candidata que fue altanera ministra de Igualdad solo le queda el consuelo de un buen salario como legisladora en Bruselas.

5.- El influencer Luis Alvise Pérez ha sido la gran revelación española de las elecciones europeas. De la nada, este atleta de Instagram y TikTok se quedó con más de 800.000 votos y 3 bancas de diputados. Su única plataforma es el castigo a la casta política y su promesa electoral ha sido donar su sueldo como legislador. ¿Les suena? Javier Milei es, evidentemente, una de sus principales inspiraciones. El presidente argentino, siempre es bueno recordarlo, obtuvo 3 bancas de diputado en su primera incursión electoral hace apenas tres años.

6.- Y, aunque ella no ha sido gran protagonista de estas elecciones, el nombre de Isabel Díaz Ayuso volvió a sobrevolar el cielo del Partido Popular en la noche del domingo.

Está claro que a Núñez Feijóo parece faltarle el combustible esencial de la política para vencer a Sánchez, y que sus atractivos no perforan el escudo electoral de las clases medias bajas o de los jóvenes, que si votan a la madrileña y le han dado mayoría absoluta en su comunidad.

La realidad indica que, en Italia y ahora en Francia, la derecha se ha vuelto competitiva en lo electoral de la mano de dos mujeres: Giorgia Meloni y Marine Le Pen. ¿Será esa la jugada secreta que pueda devolverle al Partido Popular la chance de desalojar en algún momento al inoxidable Pedro Sánchez del poder?

En la sede del Partido Popular en la calle Génova, el domingo a la medianoche se analizaba especialmente un dato.

Había un lugar de España donde le sacaban al socialismo más de 12 puntos de ventaja. Ese lugar era Madrid, donde Isabel Díaz Ayuso ya lleva cinco años mostrando el camino que se debe transitar para llegar alguna vez a la Moncloa.

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