La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aterrizó en Países Bajos para acudir a la Corte Internacional de Justicia en La Haya y defender los “derechos históricos” de su país sobre el Esequibo, un territorio de 160.000 kilómetros cuadrados que representa dos tercios de Guyana y es el centro de la disputa histórica entre ambas naciones.
“No hay duda de que el único titular de la Guayana Esequiba es Venezuela y siempre reivindicaremos sus derechos legítimos e históricos sobre este territorio”, escribió Rodríguez en Telegram. Guyana, que limita al oeste con Venezuela, sostiene que las pretensiones de Caracas carecen de fundamento y que las 140.000 personas que habitan este territorio selvático, rico en recursos naturales, nunca han querido ser venezolanas.
La disputa se remonta al siglo XIX. Venezuela y Gran Bretaña, entonces en control de Guyana, reclamaban el territorio y en 1899 acudieron a un arbitraje internacional en París. El tribunal, integrado por dos jueces británicos, dos estadounidenses —encargados de representar los intereses de Venezuela— y presidido por un juez ruso, otorgó a Reino Unido el 90% del área en litigio.
Si bien la decisión generó molestia en Caracas —pues el imperio británico obtuvo en el arbitraje un resultado que ignoró el argumento venezolano de que le correspondía ejercer control sobre los territorios heredados al declarar su independencia de España en 1811, entre ellos el Esequibo— la controversia pareció cerrada hasta que en 1962 el gobierno venezolano denunció ante la ONU el laudo arbitral, calificándolo de “nulo e írrito”.
En 1966, tras la independencia de Guyana, ambos países firmaron el Acuerdo de Ginebra, comprometiéndose a encontrar una solución práctica y mutuamente satisfactoria. Sin acuerdo posible, la controversia pasó a los buenos oficios de la ONU, y en 2018 Guyana pidió a la Corte Internacional de Justicia que emitiera un fallo definitivo y vinculante. Caracas sostiene que el tribunal no tiene jurisdicción, pese a que este ya se pronunció en dos ocasiones señalando que sí la tiene.
Las audiencias
La Corte inició un proceso de audiencias para escuchar a las partes. Venezuela mantiene su posición de desconocer la jurisdicción del tribunal, pero decidió acudir a La Haya “para mostrar ante el mundo la verdad sobre los derechos que desde su nacimiento le corresponden” sobre el Esequibo. El gobierno venezolano sostiene que la solución al diferendo territorial está en el Acuerdo de Ginebra que exige una solución negociada.
Para reforzar la posición de Venezuela Delcy Rodríguez participará en la última audiencia. A su llegada a Países Bajos afirmó que “ha quedado muy claro que el único que tiene titularidad sobre el territorio del Esequibo es Venezuela”. “Desde que nacimos como República, y previo, cuando éramos una unidad administrativa de los poderes coloniales”, agregó.
Delcy la Haya
Delcy Rodríguez en Países Bajos
Presidencia
El gobierno de Guayana afirmó en un comunicado que “afronta estas audiencias con plena confianza en la solidez de su caso, que está respaldado por los antecedentes históricos y los principios jurídicos aplicables en relación con el carácter vinculante de los laudos arbitrales, la inviolabilidad de los tratados, el respeto al estado de derecho y la estabilidad de las fronteras”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Guyana, Hugh Hilton Todd, dijo al panel de jueces de la Corte que la disputa “ha sido una mancha en nuestra existencia como Estado soberano desde el principio”.
En 2023 el régimen de Nicolás Maduro intensificó la reclamación venezolana al convocar un referéndum que, según afirmó, respaldó de manera abrumadora la creación de un nuevo estado venezolano llamado Guayana Esequiba y ordenó que se exhibieran en todo el país mapas que incorporaban el territorio. En las controvertidas elecciones regionales del año pasado se eligió un gobernador para esa zona sin que ninguno de sus habitantes votara.
Contradicción en La Haya
El embajador retirado Oscar Hernández cuestiona la estrategia del gobierno venezolano ante la Corte Internacional de Justicia. Señala que “el gobierno desaprovechó la experticia venezolana para evaluar su participación” y recuerda que la mayoría de los especialistas en el tema consideraba pertinente reconocer la jurisdicción de la Corte.
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Destaca la contradicción de no aceptar la jurisdicción y al mismo tiempo presentar alegatos, aunque admite que “es un recurso que en el tiempo podría dar resultados si se logra que la Corte invite a las partes a regresar al proceso de negociación que establece el Acuerdo de Ginebra. No es fácil pero tampoco imposible”.
El diplomático advierte que, “entendiendo la honestidad de los jueces e independientemente de las posturas del gobierno de Venezuela, podrían pronunciarse a favor de reconocer que el laudo arbitral es nulo”. Y agrega que, en el supuesto de que Venezuela no sea favorecida e ignore el fallo de la Corte, quedaría la posibilidad de insistir en una negociación bilateral.
Intereses petroleros
Un aspecto clave es que en 2015 la estadounidense ExxonMobil descubrió un gigantesco yacimiento de petróleo en Guyana que se extiende hasta la zona reclamada por Caracas. El bloque Stabroek, frente a la costa guyanesa, alberga 11.000 millones de barriles y es explotado por un consorcio integrado por Exxon, Chevron y la china CNOOC, el mayor productor de petróleo y gas en alta mar de la potencia asiática.
Venezuela ha objetado la explotación en áreas que considera suyas en el Esequibo, mientras Guyana —que ya produce 900.000 barriles diarios— se ha convertido en un petroestado emergente que, en un contexto de inestabilidad en Medio Oriente, gana creciente relevancia estratégica.
Actual presidente de Guyana, Irfaan Alí, líder del Partido Progresista del Pueblo/Cívico (PPP/C). AFP
Irfaan Ali presidente de Guyana
AFP
El pasado 6 de enero, tres días después de la fulminante operación con la que Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y lo trasladó a una cárcel en Nueva York para ser juzgado por narcotráfico, el secretario de Estado Marco Rubio conversó telefónicamente con el presidente guyanés Irfaan Ali y reafirmó “el compromiso de Estados Unidos de profundizar la cooperación en materia de seguridad con Guyana”.
Ali, por su parte, agradeció el respaldo de Washington “en defensa de nuestra soberanía e integridad territorial”, en clara alusión a la disputa por el Esequibo.
Aunque Washington ha alineado al gobierno de Delcy Rodríguez con su estrategia de dominio en América Latina y ejerce un tutelaje sobre Venezuela, hasta ahora no ha dado señales de modificar su acercamiento hacia Guyana.