"Fue muy duro": Andrés Cantor, la dificultad de migrar, el Mundial que cambió todo y el impacto de su relato en EEUU
Es el relator de fútbol más popular de Estados Unidos. Andrés Cantor repasa su traumático salto de Argentina a Estados Unidos, la decisión clave de pasarse a Telemundo, los relatos que marcaron su carrera y el impacto de Messi en la MLS y el Mundial 2026. Memorias, técnica y anécdotas en una conversación en profundidad para Playbook.
Andrés Cantores una de las voces más reconocidas del deporte en los Estados Unidos y América Latina. Protagonista de la expansión del fútbol en los Estados Unidos, fue el primer invitado latino al programa de David Letterman. Su grito de goool transformó la forma de ver el "soccer" en Estados Unidos. Tal fue su popularidad a partir del Mundial de 1994 que Los Simpsons crearon un dibujo en su nombre. Emigró a EEUU por decisión de sus padres cuando apenas tenía 14 años, pero se sigue considerando argentino hasta la muerte.
En diálogo con Playbook, el ciclo de entrevistas de El Observador USA, repasa los momentos más difíciles de su adaptación a EEUU. Revela la carambola que lo convirtió en distribuidor de medios argentinos en Los Ángeles y el abrupto salto del periodismo gráfico al relato para radio y TV.
Con el programa Fútbol de Primera, Cantor se prepara para cubrir su séptimo Mundial consecutivo. Además anticipa cuáles son sus candidatos para ganar el torneo y opina que la guerra en Medio Oriente y las políticas migratorias de EEUU pueden complicar la fiesta deportiva.
Seguramente en el año 2000, cuando Telemundo me ofreció un contrato muy importante y yo estaba muy cómodo en Univisión. Venía de relatar los Mundiales de 1990, 1994 y 1998; sabía que a partir del siguiente Mundial no lo iba a tener en mi empresa -habíamos hecho una inversión grande con mi socio en Fútbol de Primera para comprar los derechos de 2002 y 2006- y se presentaba una disyuntiva. Consulté mucho con mi esposa, lo pensé con la almohada y decidí cambiar. Fue difícil: implicaba dejar la empresa líder y muchos compañeros con los que trabajaba. También era asumir el negocio del Mundial con todas sus responsabilidades. A la luz del tiempo, fue una decisión acertada: llevo 26 años en Telemundo; es mi segunda casa y estoy muy agradecido.
ENTREVISTA PLAYBOOK - ANDRES CANTOR reel 1
¿Fue más corazón o más cálculo profesional?
Fue una mezcla. Uno era joven, había un negocio grande en juego -la compra de derechos- y sabía que, de quedarme en Univisión, no podría desarrollar ese proyecto. Pero también hubo emoción: dejar un lugar cómodo, mover gente, aceptar incertidumbres. Creo que fue una mezcla de cálculo estratégico y un salto impulsivo con bastante deliberación detrás.
Volviste sobre tus inicios: la decisión de emigrar con 14 años. ¿Cómo viviste ese quiebre?
Fue muy duro. Mi padre decidió emigrar por la situación política y económica en Argentina; yo tenía 14 años. Fue una decisión muy dura: dejé amigos, club, costumbres; no hablaba inglés y el mundo era mucho menos global que hoy. Primero vivimos en Sacramento, una experiencia rural y de choque, y luego nos mudamos a Los Ángeles. Hubo un año en el que volví a Buenos Aires hasta que salió la green card de mi familia, y fue un tiempo de mucha incertidumbre y nostalgia. Adaptarme fue muy difícil, sobre todo porque a esa edad uno está arraigado a su vida cotidiana. Pero también me dio herramientas: aprendí a sobrevivir en contextos nuevos y me obligó a crecer rápido.
Andrés Cantor - AFP
AFP
Contás que en Los Ángeles vendías revistas argentinas; ¿cómo influyó eso en tu formación periodística?
Me ayudó muchísimo. Siempre quise ser periodista y, estando en Los Ángeles, publiqué mi primera nota en El Gráfico con 16 años. Por casualidad terminé comprando la ruta de reparto de revistas argentinas: me conectó con editorial Atlántida y me permitió traer revistas directamente en vuelos para la comunidad argentina. Era una manera concreta de mantener el vínculo con la cultura y la información de mi país; leer esas revistas me ayudó a formarme y a crear redes con editores y colegas. Fue una escuela: aprender logística, negociar con editoriales, anticipar demanda. Eso fue formativo y marcó mi vocación.
¿Cómo fue la transición del periodismo escrito a la TV y al relato?
Fue casi inesperado. Estudié periodismo gráfico en la USC; no había planeado estudiar audiovisual. En 1987 me llamaron para una prueba en una cadena y me pidieron relatar un partido; nunca había pisado un estudio. Relaté ese primer partido y a las pocas semanas me ofrecieron trabajo a tiempo completo. Aprendí en el fuego de la experiencia: teníamos muy pocos recursos técnicos -SD, seis cámaras- y había que inventar, encontrar la voz propia y resolver sobre la marcha. Eso me obligó a desarrollar estilo, ritmo y una manera de contar que conectara con la audiencia.
ENTREVISTA PLAYBOOK - ANDRES CANTOR reel 2
La proyección global
El Mundial de 1994 fue un punto de inflexión. ¿Qué pasó allí?
Fue un antes y un después. En Estados Unidos por entonces el relato era neutro y el fútbol no estaba tan difundido. Mi forma efusiva de gritar el gol, esa pasión tan latina, llamó la atención. El Mundial estaba en EEUU, eso ayudó, y la gente y los medios angloparlantes empezaron a fijarse en mi estilo. Empezaron a llegar notas del New York Times, CNN; me invitaron a programas, y mi figura trascendió el público hispano. Fue el momento en que mi voz alcanzó una proyección global.
¿Cómo viviste la invitación a David Letterman?
Fue muy fuerte. Me invitaron durante el Mundial, yo estaba agotado y necesitaba descansar, pero la empresa me dijo que era histórico, ningún latino había sido invitado, y fuimos. El programa era el talk show más importante de la noche en EEUU. Hacer ese sketch y aparecer en ese formato fue un hito cultural: significó una visibilidad masiva y un reconocimiento distinto al que nos da el periodismo deportivo.
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¿Sentiste que eras más popular en EEUU que en Argentina? ¿Cómo manejaste esa paradoja?
Sí, durante muchos años fui más reconocido en EEUU que en Argentina, aunque siempre mantuve lazos con la prensa argentina, trabajé para El Gráfico y otras publicaciones. La viralización del penal de Montiel en 2022 cambió eso: de repente empecé a recibir cariño y reconocimiento masivo en Argentina, con gente en la calle pidiéndome selfies. Fue muy lindo y me hizo sentir querido en mi país, algo que valoré muchísimo.
¿Cómo vivís tu identidad: argentino de nacimiento y figura latina en EEUU?
Soy argentino hasta la muerte; lo llevo en la sangre. Pero también soy bicultural: he vivido gran parte de mi vida fuera de Argentina y he incorporado hábitos y amistades de muchas latitudes. En Estados Unidos muchas veces me etiquetan como “latino”, entiendo esa generalización, pero también valoro mi identidad específica. Tengo doble ciudadanía y me siento cómodo con esa mezcla: orgulloso de ser argentino y adaptado a la cultura estadounidense.
¿Qué diferencias culturales o profesionales te marcaron entre ambos países?
Hay matices: en Argentina se valora mucho la cercanía, el tiempo social -tomar mate, reunirse-; la vida es más familiar y convivencial. En EEUU la lógica es más productivista, con un ritmo laboral intenso. Eso influye en la forma de trabajar en medios: acá los ritmos, las estructuras y las demandas son distintas. No es que una cultura sea mejor que otra, son distintas y cada una aporta algo.
Volvamos al relato deportivo: ¿qué significa el gol gritándolo y por qué resonó tanto en EEUU?
En buena medida fue cultural. La forma efusiva latina de narrar el gol contrastó con el tono más contenido al que estaban acostumbrados los espectadores angloparlantes. Ese grito transmitía emoción cruda y conectó con quienes vieron el fútbol por primera vez o de otra manera. También coincidió con un momento de crecimiento demográfico de la comunidad hispana: el fandom latino crecía y ese lenguaje narrativo encontró su público.
El fútbol en EEUU y la llegada de Messi
¿Cómo cambió el soccer en EEUU desde 1994 hasta hoy?
Radicalmente. En 1994 no había MLS, hoy hay 30 equipos, de costa a costa, con estadios modernos y jugadores de nivel mundial. El consumo de fútbol global es muy alto por streaming y plataformas, la población latina creció de, 24 millones a más de 60 millones, y esa base de aficionados transformó la demanda. El fútbol dejó de ser marginal: hay ligas locales fuertes, afición y una infraestructura que no existía antes.
Messi llegó y fue un “game changer”. ¿Cómo lo comparás con otras figuras que impulsaron la liga?
Messi es diferente. Antes hubo fenómenos —Beckham, Ibrahimovic— que trajeron atención, pero Messi elevó la liga a otra dimensión por su estatura deportiva y su impacto mediático. Pelé fue un gigante en la NASL, pero la llegada de Messi cambió la ecuación contemporánea: más exposición, más interés global, mayor asistencia y un empuje comercial y cultural enorme.
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Hablás del fútbol femenino como un fenómeno en EEUU ¿por qué creció tanto?
Porque Estados Unidos supo formar figuras públicas y consistentes. La selección femenina produjo estrellas que la gente reconoce, Mia Hamm, Alex Morgan, Megan Rapinoe, y eso generó modelos a seguir. Además, la calidad atlética y el apoyo institucional consolidaron competiciones y audiencias. Hoy en las plazas es común ver a chicas jugando al fútbol, algo que no era tan masivo décadas atrás.
Contame alguna anécdota con Maradona y comparala con lo que significa Messi hoy.
Viví con Diego momentos cercanos cuando llegó joven a EEUU, era otra época y su libertad para moverse era mayor. Hoy sería imposible lo que vivió Diego. Messi, por su dimensión global, genera un fenómeno masivo y una protección distinta. Son figuras distintas en contextos distintos: cada una dejó su huella.
Lo que se viene: el Mundial 2026
¿Qué desafíos trae el Mundial 2026 al organizarse en tres países?
Logísticos y geopolíticos. Es la primera vez que se juega en tres países: coordinar sedes, logística y medios será complejo. Además hay incertidumbres políticas, por ejemplo, la situación con Irán puede afectar la participación, y retos migratorios y de visados. También pueden presentarse tensiones externas que alteren la experiencia. No obstante, con planificación y cooperación puede ser una gran fiesta del fútbol.
¿Quiénes ves como favoritos para el Mundial?
Argentina, España, Inglaterra y Francia están entre los candidatos, Brasil no puede descartarse. La respuesta final dependerá de la forma física, las listas definitivas y cómo llegan los equipos. Si me apuro, diría que esos cuatro están entre los principales aspirantes.
El Hard Rock Stadium será una de las 11 sedes en Estados Unidos para los partidos de la Copa Mundial 2026.jpg
Contanos tu top 3 de relatos personales que te marcaron por técnica y emoción
Hay muchos, pero me vienen tres. El penal de Gonzalo Montiel en la final del Mundial (Argentina), la intensidad y la emoción de la final fue una montaña rusa; lo viví con una carga emocional enorme. Un gol en Rusia (España-Portugal) donde anticipé la secuencia y todo se sincronizó en cámara: técnica y timing perfectos, un momento de narración casi cinematográfica. Boca-Real Madrid en la Intercontinental de 2000, un relato que quedó grabado y fue muy emotivo por lo que significaba para la afición y el contexto del partido.
¿Cómo fue aparecer en Los Simpsons?
Me llamaron para usar mi caricatura y mi voz, fue una experiencia impresionante y un reconocimiento cultural enorme. Los Simpsons forman parte de la cultura popular de Estados Unidos, así que es un orgullo aparecer en un episodio.
Embed - Andres Cantor on The Simpsons
¿Algún error profesional del que aprendiste?
Soy impulsivo, a veces actúo rápido y eso me llevó a decisiones apresuradas. Con los años aprendí a respirar, esperar un poco y reflexionar antes de decidir. No diría que tuve un error único y definitorio, pero sí muchas ocasiones de las que saqué aprendizajes por haber sido impulsivo.
¿Qué viene para vos?
El Mundial 2026, proyectos por anunciar y continuar narrando en español e inglés. Hay un proyecto interesante que se dará a conocer pronto; además seguiré cubriendo fútbol y explorando oportunidades profesionales y creativas.