Radiografía del voto trumpista: las cuatro categorías que conforman un núcleo de apoyo diverso y fragmentado
Donald Trump regresó a la Casa Blanca gracias al voto de 77 millones de estadounidenses. Sin embargo, más allá del núcleo duro de los seguidores MAGA, el universo de sus votantes oculta una estructura compleja, con identidades fragmentadas y fuertes tensiones internas que conviven bajo el lienzo republicano.
Un mar de gorras rojas con la palabra "MAGA" bordada en letras blancas, junto a cientos de banderas estadounidenses, se agita bajo las luces de un estadio gigante mientras suena Y.M.C.A., de The Village People, de fondo. Esa es la imagen que, desde hace una década, domina el imaginario político de EEUU y con la cual se representa a los millones de ciudadanos que votaron por Donald Trump en las últimas tres elecciones.
Sin embargo, detrás de este lienzo rojo, conviven grupos con identidades distintas, prioridades contrapuestas y visiones del mundo enfrentadas, lo que hace que sea más complejo el trabajo de definir a los 77 millones de estadounidenses que eligieron al republicano en 2024, en un contexto donde la inflación y la economía fueron el principal motor de su triunfo.
Pasó más de un año desde que Trump regresó a la Casa Blanca. En este periodo, figuras clave de la derecha expusieron las profundas fracturas de sus seguidores en temas críticos como la migración, la política internacional, los archivos de Epstein y la religión. Sin embargo, son muchos los factores que mantienen la cohesión del grupo, y Trump parece saber cómo encauzar la atención de sus seguidores. De cara a las midterms de este año, en las que los republicanos se juegan la mayoría en el Congreso, la unidad de su bloque de apoyo será un factor determinante.
El informe Beyond MAGA de More in Common, una organización dedicada a investigar y desarrollar soluciones basadas en evidencia sobre la dinámica de la polarización política en diversos países, analizó los diferentes segmentos de electores que llevaron a Trump nuevamente a la Casa Blanca y concluyó que el bloque de votantes es mucho más diverso y fragmentado de lo que parece.
En diálogo con El Observador USA, Jason Mangone, director ejecutivo de More in Common, explicó que el objetivo del informe era "poder entender cómo los votantes trumpistas se ven a si mismos y entender el mundo desde su perspectiva". "Por la personalidad y tipo de liderazgo de Trump es fácil simplificar la composición de su base electoral y asumir que todos sus integrantes son MAGA. Pero esto no es así", dijo Mangone.
"Apenas comienza el segundo mandato de Trump y gran parte del debate político de los próximos tres años girará en torno a la cohesión de su base electoral. La pregunta que surge es ¿se mantendrá unida o terminará fragmentándose? En este sentido, consideramos que las categorías que traemos ofrecen un marco de referencia clave para comprender las tensiones y los ciclos internos de unión y de ruptura de la coalición", aseguró.
Los cuatro grupos que integran la coalición Trumpista
MAGA Hardliners,Boyond MAGA de More in Common
Basado en más de 10.000 encuestas y entrevistas, el estudio identifica cuatro grupos que, aunque unidos por el voto, mantienen motivaciones y niveles de compromiso radicalmente diferentes.
En primer lugar el informe describe a los MAGA Hardliners, el núcleo intenso trumpista. Son mayoritariamente blancos, de mayor edad y ven la política nacional como una batalla existencial entre el bien y el mal, con Dios firmemente de su lado. Su lealtad y pasión por Trump bordea lo religioso y representan el 29% de la coalición.
Anti-Woke Conservatives , informe Boyond MAGA de More in Common.
"Anti-Woke Conservatives", informe "Boyond MAGA" de More in Common.
En segundo lugar aparecen losAnti-Woke Conservatives , representando el 21% de la coalición. A diferencia del grupo anterior, su motor no es la fe, sino un rechazo tajante a la agenda de la izquierda progresista, la cual califican como "ridícula". "No los mueve una crítica religiosa, sino la percepción de que el progresismo alejó a EEUU del sentido común", explicó Mangone. Este segmento se caracteriza por tener los ingresos más altos del bloque de electores y por ser el que menos vincula sus creencias religiosas con su comportamiento electoral.
Mainline Republicans, informe Boyond MAGA de More in Common.
"Mainline Republicans", informe "Boyond MAGA" de More in Common.
Los Mainline Republicans son conservadores moderados que "respetan las reglas y esperan que los demás hagan lo mismo". Representan al 30% del bloque electoral. La mayoría no sigue la política de cerca y, para ellos, la fortaleza de Trump radica en que es un líder competente que defiende los valores conservadores tradicionales y prioriza los temas clásicos como el costo de vida, la seguridad fronteriza y una fuerza militar sólida.
The Reluctant Right, informe Boyond MAGA de More in Common
Por último se encuentra The Reluctant Right (la derecha reticente), que describe al 20% de los votantes trumpistas. Este grupo es el más ambivalente del bloque de votantes y el sector con mayor probabilidad de haber elegido a Trump porque era "menos malo" que la alternativa. Muchos se sienten desconectados de la política nacional y creen que los políticos no comparten sus prioridades. Son los más propensos a alejarse si el gobierno no ofrece resultados tangibles.
Migración y America First
El informe compara las convergencias y divergencias en los temas centrales para los votantes trumpistas, como la política migratoria y la agenda internacional.
La preocupación por la inmigración fue un factor determinante en la formación del bloque electoral trumpista. Aunque existe la percepción generalizada de que estos votantes están motivados por una aversión hacia los extranjeros, los datos de More in Common sugieren que, por el contrario, no tienen un sentimiento negativo hacia los inmigrantes legales, pero sí hacia los indocumentados; una postura especialmente marcada entre los MAGA Hardliners y los Anti-Woke Conservatives.
Evento de Turning Point USA. AFP
AFP
Para el núcleo de apoyo de Trump, el verdadero conflicto no es la inmigración en sí, sino la pérdida de control. "La sensación es que se permitió la entrada de miles de personas cada día sin una verdadera rendición de cuentas sobre quiénes eran", explicó Mangone. La lógica de los votantes tiene que ver con una herida en el orgullo nacional. "Nos llamamos la nación líder del mundo pero no podemos controlar quién entra al país", es la base de la idea.
Sin embargo, el apoyo a Trump tampoco es un cheque en blanco. Aunque celebran el cierre de la frontera, muchos votantes empezaron a cuestionar la ejecución de las leyes migratorias y los hechos ocurridos en Minneapolis, donde dos ciudadanos estadounidense murieron a manos de agentes migratorios."Ya no confían tanto en la capacidad de Trump para manejar este tema como lo hacían hace un año, pero confían aún menos en los demócratas, no creen que tomen el tema como una prioridad real", dijo Mangone.
Durante el primer año del segundo mandato de Trump se desató un intenso debate interno entre los republicanos respecto a la política exterior. La tensión entre las facciones intervencionistas y aislacionistas trascendió las redes sociales y se hizo evidente en eventos clave, como el más reciente encuentro de la organización Turning Point USA. Sin embargo, más allá del ruido mediático, el informe de More in Common revela que las etiquetas ideológicas tienen menos peso del que se cree: al ser consultados sobre si se identifican con el movimiento America First (Estados Unidos primero), solo 3 de cada 10 votantes de Trump respondieron afirmativamente.
"Para la mayoría del grupo, estas etiquetas no son lo más importante, funcionan más como un motivador pragmático: la idea de que el presidente debe priorizar las necesidades de sus ciudadanos antes que las de otros países", explicó Magone.
Evento de Turning Point USA. AFP
AFP
El "wokismo" y el valor de las instituciones democráticas
Un punto de cohesión fundamental en el bloque de apoyo de 2024 fue la desconfianza sistémica hacia las instituciones. Entre los votantes trumpistas existe un sentimiento compartido de que las principales organizaciones democráticas del país fueron capturadas por la agenda del progresismo. Aunque con distinta intensidad, hoy en día, casi ocho de cada diez votantes de Trump consideran al "wokismo" como un problema.
Respecto a la vigencia de las instituciones democráticas, Mangone sostiene que la coalición se encuentra en una frontera decisiva que marcará la pauta de los próximos años. "Existe, por un lado, un impulso de romper con todo bajo la premisa de que el sistema actual no ofrece los resultados necesarios ni mejora la calidad de vida. Pero también hay, dentro de la mismo bloque electoral, un impulso igualmente fuerte que dice que estas instituciones nos sostuvieron durante 250 años y nos guiarán los próximos 250, y lo que hay que hacer en todo caso es reconstruirlas mejor", dijo.
Donald Trump da un discurso frente a altos mandos militares en la base del Cuerpo de Marines en Quantico. AP
Donald Trump da un discurso frente a altos mandos militares en la base del Cuerpo de Marines en Quantico.
AP
Aumenta la opinión negativa sobre Trump, pero no la confianza en los demócratas
Al analizar la victoria de noviembre de 2024, Mangone destaca que lo que unificó a los votantes republicanos no fue solo la ideología, sino una conexión pragmática. "Muchos factores unieron a los votantes, pero el principal fue la percepción de que a Trump le importaban las mismas cosas que a ellos, mucho más que a su oponente", explicó. En ese sentido, el núcleo de preocupaciones comunes en la elección se centró en la economía, el costo de vida, la inflación y la inmigración.
Sin embargo, pasado el primer año de gobierno de Trump el panorama es distinto. El promedio de sondeos de CNN, que recopila los resultados de las principales encuestas públicas, incluyendo a Reuters/Ipsos, AP-NORC, Fox News y Gallup, entre otras, revela que el índice de desaprobación hacia la gestión presidencial de Trump mostró un crecimiento sostenido durante los últimos meses y se ubica en torno al 60%.
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Encuesta de encuestas sobre el índice de aprobación y desaprobación presidencial.
CNN
Ante esta disparidad, Mangone advierte que el estilo de gobernanza de Trump, caracterizado por una presencia abrumadora y una generación constante de noticias, provoca una sensación de crisis permanente. En ese sentido, la desaprobación actual nace de una promesa de estabilidad incumplida: "Los estadounidenses quieren previsibilidad para poder enfocarse en sus asuntos privados, y sienten que este gobierno no les trajo la calma que buscaban", señaló, aclarando que esto no implica una migración de votantes trumpistas hacia las filas demócratas. La confianza en el presidente disminuyó pero no significa que confíen en la oposición.
¿Es posible un trumpismo sin Trump?
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AFP
El liderazgo de Trump sobre el mundo conservador es indiscutible. Según el informe, al preguntar a los encuestados con qué figura pública coinciden más en política, el 73% de sus votantes lo eligió a él, casi el doble que a cualquier otra figura. Incluso una cuarta parte de su base lo considera "el mejor estadounidense vivo", una distinción que supera por amplio margen a cualquier otro referente.
Al ser consultado sobre si existe otra figura capaz de representar a esta coalición, Mangone fue tajante: "Quien obtenga la nominación republicana en 2028 tendrá que construir su propia base electoral. Eso siempre es cierto en la política nacional, pero lo es aún más con Trump, quien posee un estilo de liderazgo irrepetible". Para el analista, intentar copiarlo sería un error estratégico: "Lo que hace a Trump tan atractivo para su público es que es genuino; él es quien dice ser".