18 de junio de 2026 16:22 hs

La Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) del Sanatorio SEMM Mautone celebra sus primeros 25 años de funcionamiento, un hito que refleja la evolución de un servicio pionero que transformó la atención pediátrica de alta complejidad en Maldonado y en toda la región este del Uruguay.

Creada en el año 2000, la UCIP fue la primera unidad de estas características instalada fuera de Montevideo, en el este del país. Su puesta en marcha respondió a una necesidad concreta: evitar que niños con patologías graves y sus familias debieran trasladarse a la capital para recibir atención especializada.

“Veíamos que prácticamente todos los días había al menos un niño que necesitaba cuidados intensivos y eso implicaba trasladar al paciente y a toda su familia a Montevideo, con todas las dificultades que eso generaba”, recordó el director de SEMM Mautone, Dr. Gustavo Rodríguez.

Parte del equipo de la UCIP de Sanatorio Mautone

Parte del equipo de la UCIP de Sanatorio Mautone

Un desafío pionero

Los primeros años estuvieron marcados por importantes desafíos. En aquel entonces no existían intensivistas pediátricos radicados en Maldonado y gran parte del equipo médico debía trasladarse diariamente desde Montevideo para cubrir las guardias. A esto se sumó la necesidad de formar recursos humanos especializados. Enfermeros, licenciados en Enfermería y auxiliares recibieron capacitación específica para desarrollar competencias en cuidados intensivos pediátricos, una disciplina prácticamente inexistente en el departamento por aquel entonces.

La infraestructura también requirió un proceso de adaptación. La unidad comenzó funcionando en un espacio reducido que originalmente estaba destinado a recién nacidos y, con el paso de los años, fue ampliándose y modernizándose para acompañar el crecimiento de la demanda y los avances de la medicina.

“Uno de los grandes desafíos fue consolidar el equipo. Se necesitaba formación, compromiso y una fuerte vocación de servicio. Por suerte, el grupo supo estar a la altura y construir un servicio que hoy tiene excelentes resultados asistenciales”, señaló Rodríguez.

Atención especializada y cercanía con las familias

Además de la excelencia técnica, la UCIP desarrolló desde sus inicios una marcada impronta humanista, característica que continúa siendo uno de sus principales diferenciales. “El intensivista pediátrico no solo atiende al niño; atiende también a toda la familia. Esa visión estuvo presente desde el comienzo y se ha mantenido a lo largo de las distintas generaciones de profesionales que han integrado el servicio”, afirmó el director.

La posibilidad de recibir atención especializada cerca del hogar tuvo un impacto significativo para las familias de Maldonado y otros departamentos de la región. “Muchas veces el traslado implicaba dejar de trabajar, mudarse temporalmente a Montevideo y afrontar una situación emocional muy compleja mientras un hijo atravesaba una enfermedad grave. Poder resolver esos casos en Maldonado significó una mejora enorme para las familias”, destacó Rodríguez.

Alberto Serra, Verónica Etchevarren, Helena Sobrero, Ana Inverso, Lucía Vidal

Alberto Serra, Verónica Etchevarren, Helena Sobrero, Ana Inverso, Lucía Vidal

Evolución constante

Durante estos 25 años, la unidad incorporó equipamiento de última generación, nuevas modalidades de asistencia respiratoria y mejoras permanentes en sus instalaciones. La evolución también alcanzó al perfil asistencial del servicio, que actualmente funciona como una unidad integrada de cuidados intensivos pediátricos y neonatales, con especialistas dedicados a la atención de recién nacidos y niños.

“Hoy contamos con neonatólogos especializados y con una estructura que permite brindar atención altamente compleja tanto a recién nacidos como a pacientes pediátricos. Eso ha jerarquizado y fortalecido enormemente el servicio”, explicó Rodríguez.

Asimismo, la institución logró desarrollar recursos humanos propios en la región, reduciendo progresivamente la dependencia de profesionales provenientes de Montevideo.

Calidad y desafíos hacia el futuro

Actualmente, la unidad cuenta con certificaciones de calidad bajo normas ISO y trabaja para avanzar en nuevas acreditaciones específicas para servicios de salud.

Para Rodríguez, los principales desafíos pasan por mantener los estándares alcanzados, continuar incorporando tecnología de punta y seguir fortaleciendo los equipos profesionales. “El desafío es mantenerse. Debemos seguir mejorando nuestros procesos, incorporar tecnología y lograr que cada vez más pediatras intensivistas y neonatólogos encuentren aquí un excelente lugar para desarrollarse profesionalmente”, sostuvo.

La celebración de este aniversario incluyó una jornada académica que reunió a profesionales que participaron en la creación de la unidad, especialistas invitados de Montevideo y autoridades institucionales, en un espacio destinado a repasar la historia del servicio y analizar los desafíos futuros de la atención pediátrica de alta complejidad.

La conmemoración se enmarca además en los 50 años de trayectoria del Sanatorio SEMM Mautone, reafirmando una historia marcada por la incorporación permanente de nuevos servicios, tecnología y equipos profesionales al servicio de la comunidad.

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