El Gran Premio de Países Bajos de Fórmula 1 vivió una jornada de máxima tensión e impacto desde los primeros metros de competencia en el trazado de Zandvoort. Lo que pudo haber terminado en un choque de proporciones dramáticas se convirtió en el gran tema de conversación del fin de semana, gracias a una maniobra al límite que ya da la vuelta al mundo y que muchos califican como una verdadera "ayuda divina" hacia el piloto Nico Hulkenberg.
La carrera arrancó envuelta en un caótico accidente durante la primera vuelta. Max Verstappen perdió el control de su monoplaza y terminó impactando violentamente contra el muro, dejando su coche cruzado en plena recta principal.
En medio de la confusión y el desorden generado por el golpe del piloto local, el brasileño Gabriel Bortoleto también se vio involucrado, sufriendo un peligroso trompo en medio del trazado mientras el resto del pelotón avanzaba a gran velocidad.
El milagro de Nico Hulkenberg que recorre el mundo
Nico Hulkenberg venía lanzado por detrás del incidente.
A sus 39 años, el experimentado piloto alemán se encontró de frente con un escenario crítico: una densa nube de humo provocada por el caucho quemado de los neumáticos y piezas desparramadas por el asfalto redujeron su visibilidad a cero en fracción de segundos.
Sin tiempo para especular, el corredor reaccionó de manera instintiva y, en una milésima de segundo, logró esquivar el monoplaza de Bortoleto a milímetros de distancia.
La maniobra evitó un choque a alta velocidad que pudo haber tenido durísimas consecuencias para ambos pilotos.