El patrón de calor que dominó desde marzo empieza a mostrar señales de agotamiento. Según proyecciones de Metsul Meteorología, “la masa de aire frío que finalmente traerá el otoño ya tiene fecha de llegada”, aunque el cambio no será inmediato ni uniforme en toda la región.
De acuerdo a los modelos numéricos, el ingreso de aire frío se dará de forma progresiva y con idas y vueltas. Durante los próximos días persistirán temperaturas elevadas, especialmente en el sur de Brasil, donde aún predomina una masa de aire cálido de origen tropical. En ese contexto, localidades como São Luiz Gonzaga acumulan varios días consecutivos por encima de los 30 °C, con picos recientes que superaron los 37 °C.
Un alivio breve antes del cambio más firme
El primer descenso se prevé para el domingo 5 de abril, cuando “una masa de aire frío avanzará a través de Argentina y Uruguay” y alcanzará el sur de Brasil. Sin embargo, el alivio será parcial y de corta duración: el enfriamiento se sentirá sobre todo en el sur y el este, mientras que el calor persistirá en otras zonas.
El lunes 6 y martes 7, el escenario volverá a cambiar. “El aire cálido regresa para apoderarse de Rio Grande do Sul”, impulsado por un sistema de baja presión que se intensificará entre Argentina y Uruguay. Este fenómeno favorecerá nuevamente tardes calurosas en buena parte de la región.
El quiebre: aire frío más persistente desde mitad de semana
El cambio más consistente llegará a partir del miércoles 8, cuando el sistema de baja presión en el Río de la Plata permita el retorno de aire frío desde Argentina hacia el sur de Brasil. Esta vez, el descenso térmico se extenderá durante varios días y marcará un escenario más típico del otoño.
Metsul aclara que “no se espera que la masa de aire frío sea muy intensa”, pero sí lo suficientemente relevante como para modificar el patrón actual. En ese sentido, “provocará un descenso muy significativo de la temperatura”, con mañanas frescas a templadas en gran parte del sur de Brasil.
Las proyecciones indican mínimas de entre 10 °C y 13 °C en varias ciudades hacia el final de la próxima semana, mientras que en áreas metropolitanas podrían ubicarse en torno a los 15 °C o incluso por debajo.
Impacto regional: lluvias y descenso térmico
El ingreso de aire frío también podría generar inestabilidad en otras regiones. Los modelos señalan que este proceso “podría generar precipitaciones generalizadas que superarían el promedio normal de abril” en sectores del centro-oeste y sureste de Brasil.
En esas áreas, las lluvias contribuirán a moderar las temperaturas, aunque no se prevén mínimas particularmente bajas durante la noche.
En síntesis, el cambio de estación ya está en marcha, pero lo hará sin brusquedad: el calor cederá de forma gradual, con un pulso final antes de dar paso a condiciones más acordes al otoño en el Cono Sur.