¿Qué es la conciliación? Un mecanismo muy útil para detectar esos errores es practicar un cierre entre el patrimonio neto fiscal, que es el monto imponible del Impuesto al Patrimonio (IP), con la renta neta gravada, monto imponible del Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE).
Esa conciliación se basa en la ecuación fundamental patrimonial que determina que la renta de un ejercicio es igual a la diferencia entre el patrimonio neto final y el inicial.
De esta forma se verifica que exista consistencia entre la liquidación del IRAE e IP.
Cuando no la hay, se detectan situaciones en las que existen ajustes fiscales en la liquidación del IP que no cuentan con su correspondiente contrapartida en la liquidación del IRAE y viceversa, tales como ajustes de rubros monetarios, valuación de los bienes de cambio, valuación de los bienes de uso y previsiones.
¿Cómo asegurarse que no se han omitido ajustes en las liquidaciones de IRAE e IP?
Ante el incremento de los controles por parte de la Dirección General Impositiva, las liquidaciones de impuestos deben evitar caer en errores que provoquen sanciones pecuniarias