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Cómo hablar por teléfono y mandar mensajes sin gastar $$$

Cada vez más aplicaciones y servicios permiten hablar por un celular sin consumir minutos del plan, sino datos de Internet. Desde Whatsapp a la nueva Line, las mejores herramientas para ahorrar

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05 de diciembre de 2012 a las 00:00

Al SMS ya se le puede llamar “viejo y querido” desde que, esta semana, cumplió 20 años. Pero a diferencia de tantos otros productos de la imparable tecnología, el mensaje de texto no ha perimido y continúa campante su camino de conquistas, con más de 8000 millones de mensajitos enviados en el año 2011, según publicó Cromo. Su reinado sin embargo, ya no no es la apacible autocracia que solía ser; ahora otros servicios están tomando su lugar, o al menos restándole adeptos. Las aplicaciones de mensajería instantánea basadas en móviles se han convertido en dignas herederas -y en buena parte usurpadoras- del viejo y querido SMS.

El 3 de diciembre de 1992 Neil Papworth envió el primer mensaje de texto vía celular, con un saludo de “Feliz Navidad”. Si lo hiciera ahora seguramente lo mandaría a través de Whatsapp, Viber, Tango, Line o cualquier otro de la larga lista de servicios que están disponibles en forma gratuita o por precios ínfimos para que los usuarios puedan mensajear o llamar –casi- sin costo extra.

La clave de estos servicios es que, a diferencia de los SMS -que se cobran en la mayoría de los contratos de celulares y que abultan la cuenta final-, éstos funcionan en base a VOIP. Este tipo de tecnología hace posible que la voz viaje a través de Internet en forma digital, a diferencia de la forma analógica en la que se traslada a través de los circuitos utilizados por la telefonía convencional.

Por eso mandar un mensaje, una foto, un video o un audio por Whatsapp, hablar “por teléfono” usando Viber o ver a tu amiga mientras hablás con ella por Skype, casi no tiene costo. De hecho tener lo tiene, pero tan menor que el usuario con un contrato móvil que incluya servicios de datos en general casi no necesita calcularlo, porque no impacta en su bolsillo.

Estos nuevos servicios se popularizan con rapidez y se asientan con facilidad sobre todo en los smartphones y en especial en los que que funcionan en base a sistemas iOS, Android, Windows Phone y Blackberry. Muchas de las aplicaciones que describiré tienen versiones para todas estas plataformas, y es por esa misma razón que son tan populares: permiten hacer llamadas entre móviles sin importar con qué sistema operativo funcionen. Con Whatsapp puedo comunicarme con cualquier contacto no importa qué celular use (o casi casi). Con Viber llegaré a cualquier persona que tenga un iPhone, Android o un Blackberry, independientemente de qué teléfono tengo.

El avance ya muestra sus efectos; si bien nadie prevé que logren liquidar a los SMS y menos a las llamadas tradicionales por móvil o teléfono fijo, estimaciones de la consultora de análisis tecnológicos Ovum indican que en 2011 el uso de mensajería social basada en IP e instalada en smartphones, hizo que los operadores telefónicos dejaran de ganar casi 14.000 millones de dólares por SMS que nunca se enviaron.

Tiempo real o diferido

Todas estas aplicaciones funcionan de una manera más o menos parecida. La gran diferencia entre un grupo y otro es que algunas permiten hablar en tiempo real (yo hablo y mi interlocutor me responde, como una llamada común y corriente aunque sujeta al ancho de banda imperante y por eso, a veces, titubeante), mientras que otras permiten comunicarse con la otra persona a través de mensajes de texto o audio, que luego de ser recibidos son contestados por la otra parte.

En este segundo grupo se ubica la aplicación más popular hasta el momento. Whatsapp es usada por 300 millones de usuarios, según números de la empresa, seguramente porque fue el servicio que primero se instaló y que además tuvo la estrategia de desarrollar versiones para casi todos los sistemas operativos móviles que existen: iPhone, Android, Blackberry, Windows Phone e incluso el agónico Symbian de Nokia. A lo anterior se el suma una interfaz intuitiva y muy fácil de usar.

Whatsapp permite enviar mensajes de texto, imágenes, video, archivos y mensajes de audio, entre otras funciones. Pero su gran ventaja es que está en “todos” lados, por lo cual es fácil comunicarse con “todo” el mundo. Por eso esta app todavía le lleva ventaja a la creciente competencia: en febrero la compañía reportó que sus usuarios mandaban 2000 millones de mensajes por día.

Como todo en la vida y en el reino animal, la costumbre reina y si te acostumbraste a usar Whatsapp con tu grupo de amigos y conocidos, es poco probable que luego lo abandones para empezar a usar otra aplicación que pocos conocen. A pesar de eso otras similares están creciendo en las preferencias, entre ella Line, una aplicación desarrollada en Japón que tiene las mismas funcionalidades que Whatsapp más algunos chiches como los “stickers”, algo así como emoticones más sofisticados con pinta de dibujito manga. A diferencia de Whatsapp, Line permite hacer llamadas en tiempo real, pero no siempre entre los diferentes sistemas operativos móviles (por ejemplo, desde mi iPhone no me pude comunicar vía llamada con un amigo que tiene Windows Phone, pero si enviarle un mensaje de texto y otro de audio). Line tiene versiones para iPhone, Android y Blackberry.

El segundo grupo de apps permite hablar en tiempo real sin pagar la tarifa definida por las empresas proveedoras de servicios celulares; en este grupo está Viber (versiones para iPhone, Android y Blackberry) y Tango (para iPhone, Windows Phone y Android). Ambos servicios funcionan mejor cuando el celular está enganchado a una conexión Wifi pero también logran buena calidad de sonido si dependen solamente del 3G.

En materia de llamadas de voz Viber se parece mucho a Skype, que sería algo así como el mono antecesor de todos los humanoides, llevado al mundo de Internet. Este servicio abrió el camino para comunicarnos sin necesidad de un teléfono, a través de la conexión de Internet y con la PC como base. Pero también supo adaptarse a tiempo para generar versiones para casi todas las plataformas móviles conocidas, incluyendo las tabletas. Además sigue ofreciendo su gran ventaja comparativa, que son las llamadas de video, en las cuales además de hablar vemos a nuestro interlocutor y él nos ve a nosotros (algo que sólo Tango puede hacer).

Skype ha ampliado sus funciones y ahora incluso permite dejar mensajes de voz en la cuenta de la persona a la que llamamos, como si fuera un contestador de los analógicos. No son pocos los usuarios que sustituyeron totalmente sus llamadas de larga distancia por el servicio pago –pero mucho más barato- de Skype, que permite llamar con mejor calidad de sonido a diferentes países, e incluso contratar planes para hablar ilimitadamente a un destino o a un grupo de países.

Todas estas apps suelen funcionar de la misma manera a la hora de “cargarse” de contactos; se basan en la libreta de direcciones del dueño del celular, para luego sugerirle que agregue a sus amigos. Y lo hacen automáticamente.

En cualquier caso, si uno se envicia con alguna de estos servicios y no para de hablar y mensajear con sus contactos, seguramente superará con más facilidad el límite de Internet definido en el contrato de su servicio. Para controlar el consumo de tráfico también existen aplicaciones y una de las mejores es DataWiz, una app para iPhone que permite controlar por día, semana o mes cuántos datos se gastaron del máximo definido en un contrato, e incluso alerta si se supera el límite fijado. Para Android también hay aplicaciones similares, entre ellas My data manager.

Bonus track
Otras apps similares para probar
Cubie
Kakao Talk

Crédito imagen: Flickr

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