Opinión > OPINIÓN

La inserción internacional hecha carne

Tiempo de lectura: -'

12 de septiembre de 2019 a las 05:04

Por Álvaro Pereira Ramela

Es frecuente encontrar artículos que refieren a las relaciones internacionales desde una óptica macro, panorámica, considerando a la economía como sistema complejo e interrelacionado. Generalmente pueden leerse máximas como “la agenda de inserción es la agenda de desarrollo”, “la inserción internacional genera ganadores y perdedores”, “es imposible crecer sin abrirse” y un largo etcétera. Esto ya es suficiente como para controvertir durante siglos. Sin embargo, este no es el objetivo de esta columna. En este espacio se pretende plantear esta problemática bajada a tierra desde la perspectiva de la cadena cárnica nacional.

Podría simplificarse que el acceso a mercados tiene dos determinantes: el arancelario y el no arancelario. Para que exista un volumen sustantivo de exportaciones es necesario generar condiciones aceptables en ambos.

El componente no arancelario refiere a barreras técnicas al comercio, que en el caso de los alimentos frecuentemente involucra cuestiones sanitarias. Avanzar en este frente es lo que se conoce como apertura de mercados. El objetivo es que la mayor cantidad de empresas cuenten con la mayor cantidad de habilitaciones para exportar la mayor cantidad de productos a la mayor cantidad de mercados. Asimismo, también existe otra agenda que refiere a la reducción de requisitos técnicos de exportación que implican sobrecostos (por ejemplo, la vida útil de un producto).

En este frente la situación de nuestro país es positiva: existe una amplia gama de habilitaciones que permiten la exportación de carne y sus subproductos a los mercados más relevantes. La reciente habilitación del mercado de Japón para carne vacuna nos distingue como uno de los países más avanzados en esta materia. INAC desarrolló un indicador para poder cuantificar esta y otras intuiciones. El mismo asigna un puntaje a cada país exportador entre 0 y 100, donde un país con 100 puntos logra exportar todos los productos a todos los mercados estudiados. En esta métrica Uruguay alcanza 76 pts. Se está diez puntos por detrás de EEUU, Australia y Nueva Zelanda pero en una situación ventajosa en relación al resto de los países del Mercosur.

Muchas veces se desconoce la real relevancia de estos elementos. Por ejemplo, la habilitación para exportar huesos con uso comestible a China generó ingresos incrementales superiores a US$ 45 millones el año pasado. Quizá estos temas no tengan visibilidad para el público general, pero son significativos económicamente. A modo de ejemplo, el ingreso incremental derivado de este protocolo equivale a más de un trimestre de exportaciones de vehículos y autopartes.

De este modo, la óptica de “la inserción internacional genera ganadores y perdedores” ciertamente no aplica cuando nos referimos al capítulo no arancelario. El análisis de las habilitaciones debería ser similar al de cualquier inversión: existe un costo incierto que en un horizonte temporal incierto puede o no generar ingresos adicionales inciertos. Sencillo.

Por otro lado, el componente arancelario de la inserción internacional refiere a los impuestos que pagan los productos cuando son importados por los países de destino. Estimaciones de INAC indican que el año pasado se pagaron US$ 180 millones en aranceles por carne bovina y US$ 16 millones por menudencias. Esto corresponde al 11% del valor exportado en ambas categorías. Esta cifra no es casualidad dado que es muy similar a los aranceles que cobra China, el principal destino. De cualquier manera, el objetivo de la política pública no debería ser el de minimizar estas cifras. Demostrándolo por el absurdo, la forma más eficiente de reducir el pago de aranceles es reducir las exportaciones totales. En este sentido es revelador considerar el ejemplo de Australia, que paga más aranceles en valor absoluto y relativo. Esto se explica porque colocan buena parte de su carne en Japón y Corea del Sur donde los aranceles a pagar son altos pero el valor de venta también.

La diferencia de presencia entre la carne australiana y la uruguaya en Japón se explica, entre otros factores, por los dos determinantes presentados en esta columna: mientras que Australia está presente hace más tiempo, Uruguay recién llega y con habilitación incompleta. Mientras que Australia están expuesta a aranceles de 27% (y cayendo), Uruguay paga 38,5%.  De este modo, el objetivo de política pública debería ser minimizar las brechas con los competidores, para así dotar de las mejores alternativas a los exportadores uruguayos. La conveniencia de contar con acuerdos comerciales es evidente.

Estos asuntos no son curiosidades intelectuales a discutirse a la ligera. Cuando se estudia una cadena productiva es notorio que el acceso afecta de forma sustantiva el éxito de la misma. Por un lado, son varios los mecanismos indirectos: el acceso determina la cartera de clientes y por tanto los estándares de producción, las inversiones necesarias, las características de los trabajadores y los desarrollos tecnológicos. Por otro lado, el impacto directo también es sustantivo: según Meat and Livestock Australia la inversión en gestiones de acceso a mercado generan un retorno estimado mayor a 20 a 1 en la cadena cárnica. En un sector que derrama sus ingresos entre decenas de miles de productores, trabajadores y familias, buscar los mejores resultados es imperativo.


Álvaro Pereira Ramela obtuvo el Tercer Premio Academia Nacional de Economía en 2018

    REPORTAR ERROR

    Comentarios

    Registrate gratis y seguí navegando.

    ¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

    Pasá de informarte a formar tu opinión.

    Suscribite desde US$ 245 / mes

    Elegí tu plan

    Estás por alcanzar el límite de notas.

    Suscribite ahora a

    Te quedan 3 notas gratuitas.

    Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

    Esta es tu última nota gratuita.

    Se parte de desde US$ 245 / mes

    Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

    Elegí tu plan y accedé sin límites.

    Ver planes

    Contenido exclusivo de

    Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

    Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

    Cargando...