Podemos pensar que la evolución biológica que extinguió a los dinosaurios, y abrió el terreno para la expansión de los mamíferos hace 70 millones de años, es algo que como la aguja que marca las horas de un reloj, transcurre demasiado lento para ser observada a simple vista. Pero no es así. Los agricultores observan con preocupación la evolución de las malezas cada vez más resistentes, al tiempo que los médicos observan con alarma la evolución de las bacterias.
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Podemos pensar que la evolución biológica que extinguió a los dinosaurios es como la aguja que marca las horas de un reloj