Argentina ganó 1 a 0 en su debut mundialista ante la selección de Nigeria. Mientras las miradas estaban puestas en los delanteros albicelestes, el defensor Gabriel Heinze fue quien le dio el triunfo a la selección de Diego Maradona.
El gol llegó a los 6 minutos con potente y certero cabezazo tras un preciso tiro de esquina de Sebastián Verón.
Antes de eso, la selección argentina demostró por qué es una de las candidatas a quedarse con la Copa del Mundo de 2010, pero sobre los minutos finales dejó algunas dudas en defensa, cuando Nigeria se animó a atacarlo.
Las apariciones de Lionel Messi y Carlos Tévez alcanzaron para que se vea lo mejor del mundial hasta el momento, más allá de no plasmarlo en el resultado.
Messi hizo la primera jugada del partido, dejando a cuatro marcadores en el camino y poniendo la pelota en el centro del área, donde Gonzalo Higuaín se perdió la posibilidad de poner el primer tanto.
Ya sobre los 36, “La Pulga” tomó un tiro libre, construyó una pared con Mascherano y se metió en el área con su clásica gambeta. Remató de zurda buscando el ángulo superior derecho del arquero Enyeama, pero éste desvío al corner en gran esfuerzo.
También a los 36, pero del segundo tiempo, llegó otra perla del delantero del Barcelona. Escapada de Messi, pared con Ángel Di María, enganche, remate y nueva atajada del arquero nigeriano.
Tévez fue el otro que mostró su clase, pero solo en el inicio. Imponiendo su físico y su calidad en el ataque argentino cuando Argentina fue todo fútbol, ensayó un remate de afuera del área que exigió al buen arquero nigeriano.
Desde los 6 minutos hasta el final (excepto las jugadas antes mencionadas) Argentina bajó las revoluciones. Jugó a media máquina y le alcanzó. A veces no quiso y otras no pudo.
Ni la entrada de Diego Milito, ni la de Maxi Rodríguez cambiaron el panorama.
Por el lado de Nigeria, se puede rescatar el tramo final del encuentro. Intentó algo más que en el resto del partido y tuvo algunas posibilidades que desnudaron falencias de la defensa albiceleste, especialmente por el lado de Martín Demichelis.
A los 30 minutos de la segunda parte, los africanos adelantaron sus líneas, pero desperdiciaron las ventajas que dio su rival. Taiwó y Uche se perdieron las más clara. El arquero Sergio Romero tuvo un poco más de trabajo, descolgando algún centro y restando con los puños un remate que pudo ser el empate.
Argentina ganó bien, pero terminó algo preocupada. Muestra de ello fueron los cambios sobre el final. Uno táctico y otro de hombres. Promediando el segundo tiempo, Jonás Gutiérrez se sumó a la línea de tres por la derecha y luego el defensor Nicolás Burdisso reemplazó al mediocampista Di María para reforzar la retaguardia.
(Observa)