La comida no se tira. En Argentina se toman a pecho la máxima de las abuelas y montan "heladeras sociales" donde unos dejan y otros toman la comida del día; una idea solidaria en tiempos de despidos y alta inflación."Cansado de tirar comida a la basura y ver cómo al ratito la gente la hurgaba, me pregunté ¿por qué no dársela en condiciones dignas?", dijo a la AFP Luis Pondal, empresario gastronómico de Tucumán (norte) y pionero de estas neveras.
Argentinos agudizan el ingenio ante inflación y ola de despidos
Comprar comida con suba de precios del 40% pasó a ser una penuria