El proyecto de decreto para la ratificación de la Carta Magna europea fue aprobado con 81 votos a favor, 29 en contra y una abstención, por lo que el Gobierno federal puede proceder ahora a la promulgación oficial.
La presidencia austríaca de turno de la UE ha fijado como uno de sus principales objetivos la revitalización del debate sobre la Constitución durante el primer semestre de este año, a pesar de que es consciente de que no será ninguna tarea fácil reanimar el proyecto de la Carta Magna europea.
El primer ministro belga, Guy Verhofstadt, expresó en un comunicado su alegría por el voto afirmativo y aseguró que su país "se ha inscrito en el espíritu de la de declaración del Consejo Europeo de junio de 2005 que, pese a su decisión de intercalar un periodo de reflexión, subrayó que los dos referendos negativos no ponen en duda la validez del proceso de ratificación".
"Bélgica espera que aquellos Estados que aún no se han pronunciado continúen sus propios procesos de ratificación", añadió el primer ministro.
Para poder entrar en vigor, el texto debería ser ratificado por los Veinticinco.El Parlamento flamenco fue la última de las siete asambleas parlamentarias belgas (una federal, tres regionales y tres de las comunidades lingüísticas) que tenían que votar el proyecto de decreto antes de que el Gobierno federal pueda promulgarlo de manera oficial.
Otros elementos que influyeron en el voto positivo fueron la consideración de que, con la Constitución, la UE será más eficaz, transparente, democrática y social, además de obtener más dinamismo y una personalidad jurídica a nivel internacional.
(EFE)