La ralentización inflacionaria de setiembre junto con el mayor dinamismo del salario nominal lograron que el poder de compra de los trabajadores se mantuviera prácticamente estable en ese período, tras la caída del mes anterior. Aun así, los trabajadores del sector privado volvieron a perder por tercer mes consecutivo capacidad de consumo, aunque en menor nivel que en agosto. El sector de servicios sociales y de salud fue el que tuvo el mayor descenso.
Capacidad de compra registró leve mejora en el mes pasado
El salario real del ámbito privado cayó por tercer mes consecutivo