Cualquier manual de medicina básica nos explica que cuando la vejiga sobrepasa su capacidad de contención, el cerebro empieza a enviar señales inconfundibles que nos obligan a aligerar la carga en dónde sea.
Condenado a mear en la plaza de los gais
Si le dan ganas de hacer pichí en la calle, no lo dude: el pasaje Policía Vieja lo espera solidario.