Falta de visión y liderazgo, debilidad en la planificación, atraso tecnológico, lentitud y complejidad en procedimientos agravados por indefiniciones del pasado, inversión privada estancada, máquinas envejecidas y salas de juego obsoletas”. Así dice el gobierno que recibió los Casinos del Estado en marzo de 2010, según la memoria anual que el presidente José Mujica entregó este martes al Parlamento como balance de su primer año de gestión.
El informe que presentó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) advierte que ante esta situación la Dirección General de Casinos se convirtió en “un organismo sin una correcta visualización o reconocimiento público, envuelto en la falsa imagen socialmente extendida de que casinos es igual a pérdidas y mala gestión”.
Por esta razón, y tras advertir que la burocracia atenta con el desarrollo de los casinos, desde la Presidencia de la República ya se dio el visto bueno para sacar del MEF a las salas de juego del Estado.
Según dijo al diario El Observador el director general de casinos, Javier Chá (Nuevo Espacio), se evalúa la posibilidad de convertir esta repartición en una empresa pública o en un servicio descentralizado, quizá junto a Loterías y Quinielas.
La memoria 2010 que preparó Chá advierte que “es imposible” pensar en casinos estatales modernos y de calidad con un organismo “atrapado al interior el MEF, sujeto a las normas, trámites y rutinas de la administración central”.
El jerarca calificó la situación de “contradicción conceptual” y “un contrasentido material”.
“El desarrollo de un negocio cuyas claves significan logística, tiempos, novedad, actualización tecnológica, marketing y servicios, implica como asignatura primaria cuestionar y modificar su actual estatus e inscripción en la órbita del Estado”, concluye el balance de Chá.
Las críticas del gobierno sobre la gestión de los casinos estatales durante la pasada administración de Tabaré Vázquez, recaen sobre dos directores: Fernando Nopistch (Partido Socialista) y Juan Carlos Bengoa (Asamblea Uruguay). El primero asumió a fines de 2007 cuando la Justicia procesó con prisión a Bengoa por fraude, concusión (coima) y conjunción del interés público con el privado. Esto por su gestión al frente de los casinos municipales de Montevideo en el período 2000-2005. Por este caso este miércoles hubo un nuevo careo en la Justicia.
(Observa)