La prensa brasileña criticó este jueves la "torpeza" del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva con su fracasada restricción a las importaciones, que fue revocada en tiempo récord por presión de empresarios y de gobiernos del Mercosur.
El gobierno canceló este jueves -24 horas después de haberla decretado- una medida del ministerio de Industria y Comercio Exterior que exigía la licencia previa para la importación del 60% de los productos adquiridos en el exterior.
El propio presidente Lula ordenó cancelarla al considerarla como un error "fenomenal", y contraria a la orientación del propio gobierno, según medios de prensa.
La imposición intempestiva de las licencias para unos 3.000 productos "es la evidencia irrefutable del nivel al que llegó el desgobierno de Lula", afirmó en su principal editorial el influyente "O Estado de Sao Paulo".
La "más extraña" medida del gobierno de Lula había sido adoptada "bajo el choque de los datos más recientes del comercio exterior" de Brasil, cuyas últimas cifras indican que por primera vez desde marzo de 2001 el año comenzó con un déficit comercial.
El saldo negativo ha sido provocado por el fuerte ritmo de crecimiento cada vez más acelerado de las importaciones y el cada vez más lento de la exportaciones, destacó el diario.
"Estamos ya en una crisis grave y el gobierno aumenta la incertidumbre agarrando a las empresas desprevenidas", señaló el ex ministro y empresario Marcilio Marques Moreira, citado por "O Estado".
El diario culpa del problema al supuesto "ausentismo crónico" de Lula en las cuestiones de día a día del gobierno.
Varios gremios empresariales brasileños y de países vecinos extranjeros pusieron el grito en el cielo con la fracasada "medida proteccionista".
También en un editorial, el diario "O Globo", calificó el fin de la medida como "un reculo oportuno".
La iniciativa oficial de establecer las licencias "tuvo el efecto de un tiro en el pie", justo cuando hay preocupación por el riesgo de retrocesos en el comercio exterior, señaló.
"Si la exigencia fue una represalia a socios que adoptaron tal procedimiento, peor, pues podríamos caminar para conflictos antes de intentar la vía de la negociación", añade.
Según empresarios, Brasil pretendía responder a las restricciones impuestas por Argentina, que afectan el 40% de las ventas de sus principal socio en el Mercado Común del Sur (Mercosur).
El vicepresidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB), José Augusto de Castro, señaló en el diario "Folha de Sao Paulo" que hay otras fórmulas para evitar "las prácticas desleales de algunos países como Argentina y China". "Pero nunca por medio de una medida como la que fue tomada y peor todavía como fue comunicada al exterior" señaló.
El gobierno estaría dando una "señal de desesperación" por el déficit de US$ 645 millones arrojado por la balanza comercial hasta el 25 de enero y que se encamina a cerrar en US$ 800 millones, la peor cifra desde 1998, destacó Folha.
La patronal Asociación Brasileña de la Industria Eléctrica y Electrónica (ABINEE) también celebró la revocación.
"El gobierno demostró sensibilidad a las reivindicaciones de la industria, entendiendo las dificultades que estaba ocasionando y que causaría daños irreparables al comercio exterior", señaló este jueves en un comunicado.
El licenciamiento no automático de los productos tendría un plazo de 60 días continuos a partir de la solicitud, en vez de ser liberada el mismo día.
La licencia iba a ser exigida para productos que constan en los 24 capítulos de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM), como cereales y derivados, plásticos, metales, aparatos e instrumentos mecánicos y eléctricos, vehículos, automóviles, tractores y repuestos, textiles, vestuarios y calzados.
(EFE)