El déficit de las cuentas públicas volvió a deteriorarse y se ubicó en 4,5% del Producto Interno Bruto (PIB) en los 12 meses cerrados a febrero, una vez descontado el efecto cincuentones. El dato implica un deterioro de dos décimas respecto a enero. Para encontrar un guarismo similar hay que remontarse a juniode2003.
Los datos divulgados este viernes por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) muestran que el déficit fiscal del sector público consolidado se ubicó en el equivalente a 3% del PIB. Ese dato incluye el efecto del ingreso de fondos al Fideicomiso de la Seguridad Social (FSS) creado para atender la situación de los llamados “cincuentones” que representa el equivalente a 1,5% del PIB.
Esos fondos proceden de las cuentas de AFAP de los trabajadores que optaron por abandonar el régimen mixto y pasarse al régimen anterior. Sin embargo, representan ingresos circunstanciales que no pueden ser aplicados a otra cosa que al pago de jubilaciones una vez que se retiren los ahora “cincuentones”. Para una lectura más fiel de la realidad fiscal uruguaya, comparable con la situación anterior a la creación del FSS, es necesario depurar ese efecto del resultado fiscal.
La tendencia de las cuentas públicas es contraria a lo previsto por el equipo económico al realizar las proyecciones de la última Rendición de Cuentas el año pasado. Las autoridades esperaban terminar 2018 con un déficit equivalente a 3,3% del PIB y para el cierre de este año alcanzar 2,8%.