Al menos 30 personas murieron ayer en Egipto en episodios de violencia protagonizados por unos manifestantes enfurecidos por la sentencia de muerte a 21 personas por una tragedia en un estadio de fútbol, en medio de una ola de sangrientos disturbios que suponen un reto para el presidente islamista Mohamed Mursi.
Egipto convulsionado por la violencia del fútbol y la política
Suman 39 víctimas entre los disturbios en Port Said tras las condenas para los responsables de la tragedia en un estadio y las protestas contra el gobierno en El Cairo