La ONU aseguró este martes que el 70 % de las víctimas civiles palestinas de la guerra entre Israel y el grupo islamista Hamás son mujeres y niños.
El informe diario de la situación en Gaza de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas, dijo que los niños fallecidos por los bombardeos israelíes suman 3.747 y las mujeres 2.026, sobre un total de víctimas mortales que supera las 8.000 entre la población civil del enclave.
La agencia, que difunde sus datos en la ciudad suiza de Ginebra, pero mantiene instalaciones y grupos de socorro en el territorio bajo fuego, indicó que muchos de los fallecidos están aún sin identificar.
Los datos se conocieron luego de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, descartara el lunes cualquier alto el fuego en la guerra en la Franja de Gaza, que supondría una "rendición frente a Hamás".
"Los llamados a un alto el fuego, son llamados a Israel a rendirse frente a Hamás. Eso no ocurrirá", había declarado Netanyahu en rueda de prensa en Tel Aviv.
El jefe del gobierno israelí instó a la comunidad internacional a exigir la liberación "inmediata y sin condiciones" de los rehenes que el movimiento islamista palestino mantiene cautivos en Gaza.
Según un informe del organismo internacional, en un bombardeo ocurrido el lunes en la región intermedia entre el sur y norte de la Franja de Gaza –esta última bajo orden de evacuación de Israel–, 26 personas murieron en una sala de bodas atestada de desplazados que buscaban refugio.
En la misma área se reportaron ataques contra distintos edificios, así como contra dos hospitales, uno ubicado en la ciudad de Gaza y el otro en el norte del enclave.
Según el informe diario, trece hospitales siguen funcionando en ambos sectores pese a haber recibido orden de evacuación ante la imposibilidad de trasladar a los miles de pacientes, personal médico y unos 117.000 desplazados internos que buscaron refugio en esas instalaciones.
El lunes, un total de 26 camiones con ayuda humanitaria entraron en Gaza a través de Rafah, el cruce fronterizo con Egipto, pero la ONU dijo que, aunque la cantidad de asistencia vital que entró en los dos últimos días aumentó, todavía es muy insuficiente frente a la gravedad de la situación humanitaria.
De forma sorpresiva, el lunes se volvió a interrumpir por razones desconocidas el aprovisionamiento de agua en el sur de Gaza, mientras que no se consiguió reparar una tubería que lleva este suministro vital desde Israel hacia el área media del territorio palestino.
(Con información de agencias internacionales)