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El arte de contar

A la hora de aprender, el niño necesita un desarrollo afectivo adecuado

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20 de abril de 2018 a las 05:00

En español se emplea el verbo contar tanto para cuentos como para números. La palabra contar viene del latín computare, que significa calcular. Su origen etimológico se asocia a narrar.

El nexo planteado entre las diferentes acepciones de contar no es una particularidad de la lengua española. De algún modo pone de manifiesto la relación entre la matemática y el lenguaje.

Un niño nace con las bases orgánicas para desarrollar el número y la posibilidad de calcular y hacer matemática, al igual que con la probabilidad de aprender a hablar o cantar. Comúnmente los padres se preocupan porque su hijo aprenda a hablar con y como ellos. Sin embargo, ¿cómo ayudar a que adquieran el conocimiento del número, el cálculo y la matemática en general?

El lenguaje es una de las bases para el desarrollo del pensamiento, que puede estimularse desde muy pequeño, conversando, contándole historias, o cantando. El empleo de otros lenguajes, como la música, también es de gran ayuda para el desarrollo normal del niño y en particular con sus aprendizajes numéricos. Del mismo modo que el niño va creando una conciencia fonológica, es decir aprendiendo los sonidos de nuestra lengua, también va creando lo que podríamos llamar una conciencia numérica, aprendiendo dónde, cuándo y para qué se usan los números.

Otro pilar fundamental para el desarrollo de aprendizaje, en particular el de la matemática, es el desarrollo normal desde el punto de vista afectivo. Crecer rodeado de afecto es una condición necesaria para aprender. La palabra contar, también se relaciona con "contar contigo". Jugando con las palabras, se le podría decir al niño que debe contar con alguien que le cuente cosas, en vías de aprender matemática.

Los primeros aprendizajes del número se dan a través del contacto con objetos concretos. Es importante que el niño interactúe con los objetos, que juegue. Ofrecerle experiencias variadas de juego así como de contacto con la naturaleza, sus diferentes formas y estructuras favorece el aprendizaje. El niño estructura los conceptos en relación al medio que lo rodea, es por eso que las experiencias variadas facilitan el camino. Sin embargo, la sobreestimulación lo obstaculiza. Hay que priorizar el tiempo con un juguete y no con muchos.

En vías de aprender a contar, el pequeño primero diferenciará "muchos" de "pocos", clasificará los objetos por su forma o sus colores y hará correspondencias en diferentes juegos. Aprenderá la "canción de los números": "uno dos tres cuatro... ". Luego, asociará de a poco la secuencia de palabras-número a colecciones de objetos. Aprenderá a contar y se irá construyendo el concepto de número.

Padres y educadores deben ser pacientes y respetuosos con los ritmos de cada niño, no todos los niños aprenden los mismos conceptos en los mismos tiempos.

"Está tan claro como que dos y dos son cuatro".

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