Una medalla de oro olímpica suele venir acompañada de fama y reconocimiento. De homenajes y ganancias económicas. De puro porvenir. Sin embargo, la historia del atleta ugandés John Akii-Bua siguió el camino opuesto: pobreza y olvido; tragedia y oscuridad.
El campeón del olvido
En Munich 1972, un desconocido ugandés llamado John Akii-Bua criado en una granja ganó los 400 vallas con récord mundial, pero la sangrienta dictadura de Idi Amin lo hizo caer en desgracia: murió a los 47 años