La propuesta de bajar la edad de imputabilidad a través de un plebiscito lanzada por el líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, puso a bailar a todo el sistema político, cuyos integrantes empiezan a acomodar el cuerpo para no perder pie.
El líder colorado jugó primero en el tema más sensible para la opinión pública y generó un debate que parece ser el adelanto de algunas de las discusiones que marcarán el eje de la campaña electoral hacia 2014. El ejemplo más claro de esto fue la acusación lanzada este miércoles por el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, apelando al pasado y poniendo en duda las credenciales democráticas de Bordaberry, algo que ya se había insinuado en la pasada campaña.
En tanto, ya comenzaron a tejerse alianzas y a definirse estrategias de cara a la ofensiva de firmas que tienen en marcha los colorados. El Frente Amplio y el Partido Independiente afinan acciones comunes para evitar que se llegue a las 250.000 firmas que habilitarían un plebiscito en las próximas elecciones nacionales. El miércoles delegaciones de ambos partidos iniciaron los contactos.
Pero la coalición de izquierda ya decidió apelar a sus fuerzas militantes en todo el país para convencer a la población de no firmar la papeleta y, de esa manera, vencer en la calle a la iniciativa de los colorados, que tratan de capitalizar el clamor por la inseguridad.
El lunes pasado la Mesa Política del Frente Amplio decidió utilizar toda la estructura partidaria para informar a la población acerca de cuáles son los “objetivos reales” de esta campaña, según informó a El Observador el diputado Julio Bango (Partido Socialista). La intención de la fuerza política es “advertir” mediante todos los medios posibles que la propuesta de Bordaberry obedece a una estrategia electoral y no aporta nada para solucionar las cuestiones de fondo de la inseguridad y la participación de los menores en los delitos.
“No es nada más que una movida política”, resumió Bango. Además de utilizar la estructura de militantes para boicotear la campaña de firmas, varios legisladores oficialistas iniciarán giras por el interior. De esta manera, la movilización, uno de los fuertes históricos de la izquierda, será utilizada para frenar una ofensiva que, desde el Frente Amplio, consideran “demagógica”.
Mientras tanto, las posiciones más antagónicas están dentro del Partido Nacional. Por un lado, el líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, salió firme a marcar la cancha y a convocar a no firmar la papeleta, mientras que dentro de Unidad Nacional, el otro sector nacionalista, crece el interés no solo por apoyar la iniciativa sino también por hacer campaña a favor.
Este jueves, luego de la sesión de la Asamblea General donde se resolverán las medidas a aplicar, la agrupación liderada por Luis Alberto Lacalle fijará posición ante la posibilidad de sumarse o no a la campaña de firmas.
El que no quiere saber nada con posibles asociaciones es Larrañaga. En diálogo con El Observador el senador dijo que “de ninguna manera” su sector formará parte de alguna acción conjunta ni con el Frente Amplio ni con el Partido Independiente. “Eso lo digo de forma terminante”, sostuvo.
El líder de Alianza Nacional cuestiona la propuesta de Vamos Uruguay por considerar que los problemas son de hoy y no hay tiempo para esperar cuatro años hasta el plebiscito. Pero también apunta sus dardos contra la “inacción” del Frente Amplio.
Dijo que varias de las iniciativas que recibirán este jueves el visto bueno de la Asamblea General fueron propuestas por los blancos en la legislatura pasada. Mencionó el proyecto de ley que todo el Partido Nacional envió al Parlamento en setiembre de 2009 en el que se promovía una cárcel especial para menores infractores, mantener los antecedentes ante delitos graves y penar la tentativa de hurto.
“El FA pudo haberlas aprobado en el período anterior”, afirmó el senador, y dijo que eso hubiera comenzado a solucionar parte de los problemas actuales.
(Observa)