Durante la Segunda Guerra Mundial, los británicos camuflaron dentro de los tableros de Monopoly objetos y mapas con el objetivo de ayudar a escapar a sus soldados encarcelados por los nazis. Estos se distribuían a través de las ayudas humanitarias que entregaba la Cruz Roja, sin que la organización lo supiera para no representarle un riesgo. En esas cajas se podían hallar dobles fondos ocultos con pequeñas limas, brújulas, navajas y hasta mapas impresos de Noruega, Suecia, Alemania, Francia e talia.
El Monopoly jugó un rol importante en la Segunda Guerra Mundial
El fabricante de juegos de mesa Waddington conspiró con la inteligencia británica