Cientos de personas recibieron el martes al grito de "¡Grande campeón!" al golfista argentino Angel Cabrera a su arribo a su provincia natal de Córdoba, tras consagrarse campeón del Abierto de Estados Unidos
Por NATACHA PISARENKO, AP"Gracias, gracias", gritaba el "Pato" Cabrera a la multitud mientras levantaba el trofeo asomado al techo del automóvil en el que recorrió la distancia entre el aeropuerto de Córdoba y su casa en la localidad de Villa Allende, en las afueras de la capital provincial.
Envuelto en una bandera argentina, Cabrera saludó a sus simpatizantes, que gritaban y tocaban la bocina de sus vehículos a su paso, con sus pulgares en alto. "Bienvenido Pato" rezaba una pancarta sobre la leyenda "Ganador, Abierto Golf EE.UU.".
Cabrera se reunió con sus hijos al recorrido hacia Villa Allende, cerca del club donde dio sus primeros pasos en el golf como caddie.
Desde su victoria el domingo su casa se llenó de amigos, simpatizantes y camarógrafos. Entre ellos se encontraba su viejo amigo Martín Gómez, quien relató a la televisión local cómo un humilde caddie se convirtió en campeón.
"Esto fue inesperado. Es como un sueño ganar el Abierto de Estados Unidos", dijo uno de los hijos de Cabrera, también llamado Angel, quien dijo a los periodistas que para su familia es como "ganar un Mundial".