“A mi padre no le importó. Cuenta que, cuando nací, me miró a los ojos y se enamoró. Decía a la gente: sé que esta niña es distinta. Incluso pidió a los amigos que echaran frutas secas, dulces y monedas en mi cuna, algo que normalmente solo se hace con los niños varones”.
Ella es Malala
La adolescente paquistaní de 16 años que sufrió un ataque de terroristas talibanes cuando regresaba de la escuela en su natal valle del Swat sorprende al mundo por su ejemplo de tenacidad y de lucha moderna, y bien entendida, por los derechos civiles