La indagatoria llevada adelante por el fiscal Diego Pérez para determinar si el funcionario de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicación (Ursec) que destruyó los papeles cometió algún delito y si están involucrados otros funcionarios, encontró una serie de contradicciones que llamaron la atención y que generan la necesidad del fiscal de volver a interrogar a los indagados.
En concreto, al ser interrogados sobre los mismos hechos, el abogado que destruyó los papeles y el exdirector de Ursec en representación del Frente Amplio, Nicolás Cendoya, respondieron cosas distintas.
Una de ellas refiere al lugar en el que se reunieron el miércoles 3 de junio. Ese día El Observador informó de la denuncia presentada por la presidenta de la Ursec, Mercedes Aramendía, por la destrucción de los papeles por parte del abogado que ingresó el 1º de junio al organismo. Y ese día, Aramendía había mandado un mail para convocar a una reunión de directorio extraordinaria para iniciar una investigación administrativa de urgencia.
Según declaró Cendoya ante la fiscalía, le pidió al abogado para reunirse con él y lo hicieron cerca de las 18.30 horas del miércoles "cerca del Club Atenas" en el barrio Palermo, y en su auto. Relató que él estaba por la zona porque se había reunido antes con el secretario general de Ursec, Oscar Mecol, que vive cerca de allí, que cada uno llegó en su auto y el abogado entró al suyo para conversar.
Sin embargo, el abogado dijo que se reunieron en la sede de ese club porque él quería contarle lo que había ocurrido el lunes 1º cuando se presentó en la Ursec y destruyó los papeles. Cendoya declaró en algunas entrevistas que el abogado venía llamándolo insistentemente desde el lunes, cuando rompió los papeles.
Asimismo, al abogado aseguró que lo que destruyó eran "papeles personales" de casos que seguía como abogado por fuera de su tarea en el organismo. Su pareja, quien estaba con él cuando destruyó los papeles, también declaró que se trató de notas personales.
Sin embargo, la reconstrucción de dos de los documentos por parte de los investigadores de la Dirección de Inteligencia de la Policía contradice esa versión. Según informó Aramendía este martes en el Parlamento, en uno de los documentos se encontró una "firma original" de una funcionaria del Ministerio de Industria.
El Observador informó el 3 de julio que el número del expediente detectado en primera instancia remitió a otro correspondiente a una denuncia por irregularidades. El expediente estaba en poder del abogado y había quedado en la bandeja de entrada del funcionario sin que nadie más pudiera acceder.
Aramendía dijo también a los diputados que ese documento está vinculado a otro en que un particular anunciaba que denunciaría a la Ursec por el artículo 302 del Código Penal. Ese artículo tipifica el delito de revelación de secreto profesional, y castiga a quien, "sin justa causa, revelare secretos que hubieran llegado a su conocimiento, en virtud de su profesión, empleo o comisión".
Por otra parte, la presidenta de Ursec informó que el abogado había dejado 80 expedientes "trancados" en su carpeta del sistema APIA (el sistema de gestión de expedientes electrónicos) a los que nadie podía acceder.
Según supo El Observador, todavía no quedó establecido si hay una vinculación entre los dos documentos reconstruidos, pero se sabe que la firma es de una funcionaria del área documental del ministerio.
Otra contradicción que surgió de los interrogatorios es que Cendoya había declarado al fiscal que no había hablado con el abogado ese 1º de junio en la Ursec, pero luego admitió que lo había visto un rato en su despacho. Además, las imágenes de las cámaras de la Ursec confirman que el abogado indagado estuvo reunido durante ocho minutos con Cendoya y su asistente sobre la hora 13. Las imágenes lo muestran entrando y saliendo del despacho de la secretaria de Cendoya.
En el interrogatorio, el fiscal le preguntó al exdirector de Ursec si había hablado con el abogado “antes, durante o después” de que se presentara en la oficina y Cendoya dijo contundentemente que no. En declaraciones que dio Cendoya, posteriormente a que este hecho se conociera, dijo que solamente se saludaron y que no hablaron de la destrucción de los papeles.