Francia está oficialmente en recesión, pero eso ocurre en realidad desde hace un año, de acuerdo con los datos corregidos revelados este viernes, que muestran igualmente una fuerte destrucción de puestos de trabajo.
El Producto Interno Bruto (PBI) francés se contrajo 1,2% en el primer trimestre de este año respecto al último de 2008, cuando ya había caído 1,5% (1,1% en la estimación anterior), indicó el Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (INSEE).
Según estos datos, el país ya habría entrado en recesión, dado que desde un punto de vista técnico, ésta se define por dos trimestres consecutivos de disminución de la actividad económica.
En el tercer trimestre de 2008, Francia había provocado la sorpresa anunciando una pequeña alza de 0,1% de su PIB, en contraste con la mayoría de las economías europeas, que ya se sumían en la recesión.
Pero ese dato fue revisado este viernes, y muestra que en realidad en ese trimestre hubo una disminución de la actividad de 0,2%.
En el periodo abril-junio de 2008 ya se había registrado una contracción de 0,4%.
En todo el año 2008, el crecimiento francés fue sólo de 0,3% contra una estimación anterior de 0,7%.
El gobierno prevé además que en el "muy desfavorable" año 2009 el país tendrá una recesión de 3%, en lugar de 1,5% proyectado hasta ahora.
Como resultado concreto de este colapso de la actividad, Francia perdió más empleos en el primer trimestre del año que en todo 2008.
Un total de 138.000 puestos de trabajo (-0,9% respecto al trimestre anterior y -2% frente al mismo periodo de 2008), fueron destruidos, según datos oficiales provisorios divulgados el viernes.
Francia "podría tener un millón de desempleados más en 2009", estimó el ex director del organismo francés de seguro de desempleo, Jean-Pierre Revoil.
En una entrevista con la AFP, el experto explicó que un crecimiento de 1% del PBI le permite a Francia mantener la estabilidad del empleo. Con un crecimiento nulo se destruyen 200.000 puestos de trabajo y un PBI que disminuye en un 3,5% equivale a 900.000 empleos perdidos.
Pese a estos resultados, por el momento Francia parece resistir en mejores condiciones a la crisis mundial que sus principales interlocutores europeos.
Alemania registró en el primer trimestre de 2009 una baja de 3,8% en su PBI con respecto al trimestre precedente.
Esta situación favorable para Francia se explica sobre todo por el mantenimiento de un buen nivel del consumo.
Francia es, junto a Estados Unidos, el único país industrializado donde el consumo popular aumentó en los últimos meses. Sin embargo éste es muy frágil y podría verse comprometido por el aumento del desempleo.
El primer ministro François Fillon estimó además esta semana que existen en Francia "señales alentadoras", como "una inflación muy baja, el consumo que resiste bien y los bancos que siguen siendo sólidos".
El gobierno francés sigue contando con "un repunte gradual en 2010", dijo por su lado la ministra de Economía, Christine Lagarde.
(AFP)