11 de abril de 2011 19:05 hs

El gigante automotor General Motors anunció este miércoles el fracaso de la reestructuración de su deuda obligatoria, que recibió según la empresa, un apoyo de sus acreedores "significativamente menor" al esperado.

El grupo no logró el objetivo que se había fijado de obtener el acuerdo de un 90% de sus acreedores para su plan de canje de deuda por acciones, lo que agudiza más su delicada situación e impulsa al ex número uno mundial a declarar la bancarrota y acogerse a la ley de quiebras antes del 1 de junio.

La operación preveía la transformación de US$ 27.000 millones de deuda en acciones comunes. El número uno del sector automotor estadounidense advirtió que se iba a acoger a la ley de quiebras si menos del 90% de sus accionistas rechazaban el plan de reestructuración financiera.

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EL PROBLEMA SE TRASLADA A EUROPA

A su vez, GM está vendiendo una cuota mayoritaria de Opel, con sede en Ruesselsheim, Alemania, incluso la marca británica Vauxhall, para asegurar la supervivencia de la división mientras la compañía matriz en Estados Unidos espera al primero de junio para reorganizarse o declarar la quiebra.
La automotora estadounidense transfirió este miércoles a su filial alemana el control de sus fábricas y sus patentes en Europa, anunció a la AFP un portavoz de Opel.

El futuro de decenas de miles de trabajadores se decidirá esta tarde (miércoles) en Berlín, en una última reunión que elegirá al mejor postor para la compra del constructor automotor Opel, filial de GM en la que se anotó a última hora una compañía china.

La jefa del gobierno alemán Angela Merkel entablará los debates a la hora 16 de Uruguay con altos responsables políticos alemanes y estadounidenses y representantes de las tres firmas oficialmente candidatas a la compra: el fabricante de autopartes canadiense Magna, el holding de Bruselas RHJ International y el constructor italiano Fiat.

Magna está “en clara posición delantera” para la adquisición, dijo este miércoles Klaus Franz, máximo representante de los trabajadores de GM Europe, en una conferencia de prensa en la sede de Opel cerca de Fráncfort. Los trabajadores tienen voz en la venta porque en el plan de negocios se insta a concesiones de US$1.200 millones por parte de empleados de GM Europe.

Pero asesores del gobierno alemán citados por el diario Handelsblatt criticaron esa oferta por la falta de capitales que Magna aportaría. Si esta oferta fuese aceptada, "la nueva empresa sería insolvente desde el primer día", dijo al diario un experto que prefirió mantener el anonimato.

Por su parte, el gigante italiano Fiat trata de combinar las actividades europeas y latinoamericanas de GM con Chrysler, en el cual tomó una participación del 20%. El objetivo de Fiat es crear el segundo mayor constructor del mundo para competir con el japonés Toyota.

Pero la oferta italiana se enfrentó al rechazo inmediato de los sindicatos cuando anunció sus previsiones de recortes de efectivos.

El tercer candidato, el holding RHJ International basado en Bruselas, tiene una participación en firmas de autopartes como Niles y Asahi en Japón o el Belga Honsel.

Además de los tres candidatos iniciales, Berlín confirmó haber recibido una candidatura de última hora de una firma china, indicó la Asociación de Industrias Automotrices de Pekín.

Según el diario alemán Die Welt, ese grupo de Pekín habría pedido menos garantías al Estado Alemán que los demás candidatos.

Además habría supuestamente prometido no cerrar ninguna fábrica en Alemania durante dos años, lo que podría representar una oferta atractiva en este año de elecciones federales.

En esta operación de compra, Alemania tiene que aportar miles de millones de euros en garantías para evitar que unos 25.000 trabajadores pierdan su empleo.

(AFP y Bloomberg)

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