Las rutas 1, 3, 5 y 26 son las zonas donde se encuentran más locales con prostitutas menores de edad en todo el país, lo que las califica como las más críticas en cuanto a la prostitución infantil, según la identificación que realizó el Comité Nacional para la Erradicación de la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes. Además, las adyacencias de puertos y grandes centros de producción o emprendimientos industriales también son consideradas por el organismo como zonas de riesgo.
Los departamentos de la frontera con Brasil y la costa Este, sobre todo durante la temporada estival, se suman a este mapa de la explotación sexual de adolescentes.
En lo que va del año este Comité –que es presidido por el INAU– ya recibió 10 denuncias de prostitución infantil o explotación sexual comercial.
De mantener este ritmo, al finalizar el año habría 40 denuncias, cuando el año pasado hubo 26 y el promedio de los años anteriores fue 15.
El presidente del Comité, Luis Putcher, aseguró a El Observador que el problema va en aumento, pero que por suerte “la sociedad está tomando conciencia de que se trata de un delito gravísimo” y por ello hay más denuncias.
Putcher coincidió con el juez Jorge Díaz, quien este martes advirtió en el Parlamento que los únicos dos juzgados de crimen organizado que hay en el país no dan abasto con la cantidad de casos de prostitución infantil.
Graciela Gatti es la jueza a cargo del otro juzgado de crimen organizado. “Nosotros no podemos dar respuesta a todos los casos de explotación comercial sexual de niños, niñas y adolescentes en todo el país: es imposible”, dijo Díaz. Este delito “se está extendiendo en muchos lugares del interior”, y en algunas zonas “es un problema grave”.
En el Parlamento, Díaz pidió crear más juzgados de crimen organizado o, en su defecto, reducir la lista de delitos que investigan con Gatti.
Putcher dijo este jueves que la participación de los juzgados especiales fue “un salto cualitativo a favor” en el combate de estos delitos. Propone crear un juzgado especializado en prostitución infantil y una fuerza policial entrenada de forma específica para enfrentar este tipo de casos.
(Observa)