21 de octubre 2023 - 5:04hs

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que la Inteligencia Artificial (IA) tiene el potencial de transformar el tratamiento de salud, pero su rápida implantación sin comprender plenamente su funcionamiento podría perjudicar a los pacientes.

Según la OMS, la IA es muy prometedora para la atención sanitaria, pero también plantea retos en lo que respecta la privacidad y la posibilidad de que se agraven los problemas de salud existentes.

La agencia sanitaria de la ONU publicó un nuevo documento en el que se detallan algunas de las principales consideraciones normativas sobre la IA para la salud, con el fin de que las autoridades puedan elaborar o adaptar sus orientaciones sobre su uso.

Más noticias

"Con la creciente disponibilidad de datos sanitarios y el rápido progreso de las técnicas analíticas -ya sean de aprendizaje automático, basadas en la lógica o en estadísticas-, las herramientas de IA podrían transformar el sector sanitario", señaló la organización en un comunicado.

Según la OMS, la IA podría reforzar los ensayos clínicos, mejorar el diagnóstico y el tratamiento médicos y complementar los conocimientos y competencias médicas.

También podría ayudar, en lugares con escasez de especialistas, interpretando imágenes radiológicas y escáneres de retina.

Sin embargo, la organización añadió que las tecnologías de inteligencia artificial, incluidos los grandes modelos lingüísticos, “se están desplegando rápidamente, a veces sin total comprensión de su posible funcionamiento, que podría beneficiar o perjudicar a los usuarios finales, incluidos los profesionales de la salud y los pacientes.

Marcos jurídicos sólidos

Al utilizar datos sanitarios, los sistemas de IA podrían acceder a información sensible, por lo que se necesitan marcos jurídicos sólidos para salvaguardar la privacidad y la integridad de las personas, señaló la OMS.

"La inteligencia artificial es muy prometedora para la salud, pero también plantea graves problemas, como la recopilación poco ética de datos, las amenazas a la ciberseguridad y la amplificación de los prejuicios o la desinformación", destacó el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, al presentar el documento.

"Estas nuevas orientaciones ayudarán a los países a regular eficazmente la IA para aprovechar su potencial, ya sea en el tratamiento del cáncer o en la detección de la tuberculosis, minimizando al mismo tiempo los riesgos", añadió.

La OMS afirma que los sistemas de IA dependen del código con el que se construyen y de los datos con los que se entrenan, y una mejor regulación podría ayudar a gestionar los riesgos de que la IA amplifique los sesgos presentes en los datos de entrenamiento.

"Por ejemplo, puede ser difícil para los modelos de IA representar con precisión la diversidad de las poblaciones, lo que puede generar sesgos, imprecisiones o incluso fallos", subrayó la OMS.

"Para ayudar a mitigar estos riesgos se puede recurrir a la reglamentación con el fin de garantizar que se informe de los atributos -sexo, raza y etnia- de las personas que figuran en los datos de entrenamiento y que los conjuntos de datos sean intencionadamente representativos", añadió.

Seis áreas

La OMS esbozó seis áreas para regular la IA como sugerencia a los organismos regionales y nacionales de salud.

Con el fin de fomentar la confianza, subraya la importancia de la transparencia y la documentación, lo que se traduce en documentar el ciclo completo de vida del producto y registrar los procesos de su desarrollo.

En cuanto a la gestión de los riesgos, hay cuestiones como el «uso previsto», el «aprendizaje continuo», las intervenciones humanas, los modelos de entrenamiento y las amenazas a la ciberseguridad que deben mejorarse de manera exhaustiva y simplificarse lo máximo posible.

La validación externa de los datos y la claridad sobre el uso previsto de la inteligencia artificial también ayudan a salvaguardar la seguridad y facilitan la regulación.

El compromiso con la calidad de los datos, que puede demostrarse mediante la evaluación rigurosa de los sistemas previa a sus lanzamientos, es vital para asegurarse de que los sistemas no extiendan los sesgos y la desinformación.

Los retos que plantean las regulaciones complejas e importantes, como el Reglamento General de Protección de Datos en Europa y la Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico en los Estados Unidos de América, se abordan con un énfasis en la comprensión del alcance de la jurisdicción y los requisitos para el consentimiento, al servicio de la privacidad y la protección de datos.

Finalmente la OMS promueve la colaboración entre los organismos reguladores, pacientes, profesionales de la salud, representantes de las industrias y los asociados gubernamentales para ayudar a asegurarse de que los productos y servicios cumplan con las regulaciones a lo largo de sus ciclos de vida.

(Con información de agencias y la OMS)

Temas:

inteligencia artificial

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos