Por Alexander Martínez, de AFPLa muerte del líder histórico de las FARC, Manuel Marulanda, supone el mayor golpe moral para esa guerrilla colombiana en 44 años de existencia y amplía el espectro del ala política del grupo de cara a un canje de rehenes y una solución pacífica del conflicto, estiman analistas.
"Es el golpe más importante para las FARC. Marulanda cohesionaba a la guerrilla, oía las opiniones de todas las vertientes y consolidaba una sola posición. Era el hombre histórico, el fundador, el que tenía la última palabra", señaló el ex comisionado de paz Camilo Gómez.
Carlos Lozano, director del semanario comunista Voz y uno de los pocos periodistas que pudo entrevistar a Marulanda, coincidió en que el deceso deja un "vacío grande" en las FARC y "afectará la toma de decisiones" entre los siete miembros del "secretariado" (cúpula), aunque no creará divisiones.
Rangel subrayó que la muerte de Marulanda ocurre en momentos en que las FARC han sufrido los mayores golpes militares de su historia, como la pérdida del número dos,Raúl Reyes, en un ataque a su campamento en Ecuador el 1 de marzo.
"Creer que las FARC desaparecen con la muerte de 'Tirofijo' es pensar con el deseo", afirmó el analista Vicente Torrijos.
El ex comisionado Gómez destaca que Cano "tiene una larga experiencia como negociador", tras participar en los años 90 en los diálogos de Caracas y Tlaxcala (México). "Es de una línea más política, lo que no necesariamente facilita las cosas porque puede ser más doctrinario", anotó.
"Cano puede tener un mayor margen de maniobra con miras al canje y un proceso de paz, pero tiene un desafío interno que es mantener la cohesión", afirmó Alejo Vargas."Podríamos pensar que la línea política, que venía compitiendo con el ala militar, terminará imponiéndose, lo cual sería una buena noticia para el intercambio humanitario como salida al conflicto", comentó el ex presidente Ernesto Samper (1994-98), promotor del canje.