El uso de la tarjeta de débito volvió a crecer en el segundo semestre de 2019 y amplió la brecha sobre las tarjetas de crédito por tercera vez consecutiva, al tiempo que la infraestructura de pagos asociada a despensa de efectivo mostró un mínimo crecimiento, según datos del informe del Sistema de Pagos divulgado el jueves por el Banco Central (BCU).
Desde julio a diciembre hubo 113 millones de operaciones con tarjeta de débito, lo que reporta un crecimiento de 16% en comparación al semestre anterior. Por su parte, los consumidores hicieron 87,5 millones de operaciones con tarjeta de crédito.
En cuanto a los montos operados con débito la cifra fue de US$ 3.280 millones. Se trata del segundo semestre consecutivo en que el monto transado con este instrumento de pago supera a lo operado con crédito, que entre julio y diciembre fue de US$ 2.917 millones.
En Uruguay hay operativas alrededor de 2.833.000 tarjetas de débito con un monto promedio por operación de unos US$ 29 al cierre de 2019, lo que da cuenta de su carácter netamente minorista en las compras realizadas.
La incorporación de nuevos colectivos al pago de remuneraciones por medios electrónicos y el incentivo fiscal de reducción de cuatro puntos de IVA explican en gran medida la evolución que ha tenido el uso de las tarjetas de débito. A eso se suma la disposición por la que todos los organismos de la Administración Central que admiten pago en efectivo de tributos, precios y trámites deben admitir también la tarjeta de débito. Existe también una mayor aceptación de medios de pago electrónicos en los establecimientos comerciales.
Operativa en cajeros
La operativa en cajeros automáticos y dispensadores de efectivo (incluyendo buzoneras y mini ATM no ha experimentado variaciones significativas en su volumen con respecto al semestre anterior (1% al alza). En tanto, si se comparan las cifras en términos interanuales el descenso fue de 3%.
Transferencias electrónicas
También se sigue profundizando la tendencia a una mayor utilización de las trasferencias electrónicas en detrimento de las operaciones con cheque, su sustituto natural. El reporte explica que si bien los montos promedio por operación continúan siendo elevados, la tendencia descendente en dicho indicador para los últimos años refleja el uso incremental de esta modalidad de pago por parte del público en general.
En el segundo semestre de 2019 por cada cheque emitido se cursó en el sistema un promedio de 5,2 transferencias bancarias.
Infraestructura de pagos
Por otra parte, en 2019 hubo un incremento generalizado en la infraestructura total de pagos. La cantidad de terminales POS llego a 73.905 con un crecimiento de 13% en términos interanuales.
La tendencia alcista, aunque muy discreta también alcanzó a las redes de pago y cobranzas, corresponsales financieros y ATM. La cantidad de cajeros automáticos al cierre de 2019 fue de 732 dispositivos, en tanto que el nivel de dispensadores de efectivo (incluyendo los POS que cuentan con dicha modalidad dentro de sus funcionalidades) se ubicó en 6.408, derivando así en un incremento conjunto de esta infraestructura de 1%.
Electrónicos vs tradicionales
El Índice de Pagos Electrónicos vs Tradicionales (IPET), que elabora el BCU, mostró que en la segunda parte de 2019 el 47% de los pagos se hicieron por medios electrónicos contado.
Así por cada $ 100 que se gastaron a través de medios de pagos tradicionales (retiros de efectivo en ATM y cheques) $ 47 se canalizaron por vía electrónica. Si bien este índice evolucionó nuevamente al alza, se ha registrado una disminución en las tasas de crecimiento respecto a semestres anteriores, explicó el BCU.
La referencia anterior a la implementación de los descuentos de IVA a la compra con tarjetas de débito en agosto de 2014 es el primer semestre de ese año, cuando solo 13% de los pagos se realizaban a través de medios electrónicos.