El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, pidió este lunes a sus compatriotas que no se impacienten para empezar a palpar los cambios sociales prometidos antes de llegar al poder hace dos años.
"Tengo la convicción de que tenemos que hacer las cosas con mucha tranquilidad; hacer las cosas a su tiempo, porque no podemos errar. Un error puede significar un retroceso de dos años, tres años, cuatro años, y mi objetivo no es errar", advirtió.
Alegó que el gobierno avanzó en la distribución de renta y en la generalización de planes de salud para la población. "El salario mínimo en 2005 va a ser mucho mejor", dijo Lula, recordando que subirá de 260 a 300 reales en mayo próximo (unos 110 dólares, al cambio actual).
"... un niño nacido en Garanhuns (estado de Pernambuco), de una familia pobre, que pasó por lo que yo pasé, sólo puede tener la mano de Dios. Y en el gobierno, si no tuviera la mano de Dios, no conseguiría hacer las cosas en las que creo, y por eso considero que Dios ha sido muy generoso. Y estoy agradecido", dijo Lula.