*maquilladora profesional
Maquillaje: tu cara en tus manos
Aunque para muchas mujeres parezca increíble, automaquillarse no es tarea difícil. O al menos si se siguen las instrucciones y los consejos de nuestra experta de cabecera
Aunque para muchas mujeres parezca increíble, automaquillarse no es tarea difícil. O al menos si se siguen las instrucciones y los consejos de nuestra experta de cabecera
*maquilladora profesional
Empezamos por la preparación. Así como el pelo es el marco de la cara, las cejas son el marco de los ojos y de la mirada, por lo que nos pueden jugar a favor o en contra. Buscamos una ceja levemente ascendente (ya que abre el ojo dándole luz y en mujeres de más edad da un efecto visual de lifting), poblada (que da juventud y fuerza), larga (es más interesante) y, en este momento de la moda (ya que las cejas varían según las décadas), que tenga un color similar al del pelo, que no contraste.
Depilar las cejas siempre con pinza, ya que da más precisión. Además de que se puede sacar de más sin querer, la cera afloja la piel de los párpados
Los instrumentos necesarios son: pinza de cejas, gel transparente para peinarlas, tijerita para recortarlas, un pincel hato y con corte diagonal en el pelo (para mayor precisión a la hora de maquillarlas) y una sombra marrón seco como estándar.
Truco
Si tu visión ya no es óptima o te cuesta maquillar tus cejas igual todos los días, te damos una solución: creá una suerte de esténcil con la forma de la ceja deseada.
1 Dibujá con un delineador blanco la ceja que te guste sobre un plástico finito y flexible (una placa vieja, por ejemplo)
2 Calá la forma con una trincheta o tijerita de punta bien fina (tipo de cutículas)
3 Apoyala sobre la ceja presionando bien firme, sin soltarla y, simultáneamente, rellená el espacio con la sombra marron (se puede usar un aplicador de sombra en esponja)
Si el maquillaje queda muy fuerte, pasá el dedo suavemente para esfumar.
La piel preparada
Habiendo dejado prolijas las cejas, ahora nos resta preparar la piel. Lo básico en la higiene diaria es: limpieza, tonificación e hidratación. En líneas generales, la limpieza la podemos hacer de mañana con un gel de limpieza facial y una esponja.
La utilización de esta última es importante porque limpia más profundamente y hace una mayor estimulación en la piel que los dedos. La esponja tiene mayor poder de arrastre, hace una miniexfoliación diaria y promueve la circulación.
Trabajamos en movimientos circulares, con más insistencia en la “zona T”, o sea frente, nariz y mentón. Puede ser un gel levemente astringente para pieles grasas, y neutro o hidratante para pieles secas.
Luego aplicamos el tónico para restaurar el PH de la piel, para normalizarlo, ya que la detergencia del gel lo puede haber alterado. El tónico lo prefiero bien suave, sin alcohol o ningún componente irritante o agresivo. Incluso para pieles muy sensibles o con rosácea, les recomiendo un té de manzanilla; que también es excelente para pieles grasas. Para pieles secas, malva.
Por último, la hidratación
Preferentemente fluida y con protección UV 15.
A esta altura del año, lo ideal sería ponerse un protector solar factor 30 o 50, los hay en formato de base para cumplir doble función. Al igual que la base, se aplican con esponja.
Dejar que la piel absorba las cremas por 20 minutos. Y luego pasar al maquillaje.
Maquillaje
Lo primero que vamos a hacer es iluminarnos. Para ello usamos el corrector o cubreojeras.
Vamos a aplicarlo en entrecejo, sienes, ojeras, la parte superior del pomulo, debajo de la ceja, ángulo interno del ojo, surco nasogeniano, bozo, boca y centro de la pera (si no es prominente).
La finalidad de este producto es, por la ley del claroscuro, acercar o aplanar zonas de la cara que están hundidas. Y, por otro lado, contrarrestar problemas de color, como ojeras violáceas o amarronadas, bozo manchado, melasmas, rosácea, etcétera. Estamos refrescando y emparejando la piel, dándole luz en la zona central de la cara. El color ideal, sobre todo para mujeres latinas, es un color amarillento aduraznado, que tenga pigmentos dorados, no rosas ni marfil. Este color sugerido se funde mucho mejor con la piel y queda más natural. Y recuerden que el éxito de un buen maquillaje está en el esfumado y en la naturalidad. Lo pueden aplicar con los dedos o con esponja. Los dos movimientos básicos que van a hacer son “topicar” (golpetear) para aplicar o cubrir y “arrastrar” para esfumar.
Usar luz natural para maquillarse de día, así se evitan excesos
Luego pasamos a la base. Las zonas donde aplicamos la base son: frente, costados de la cara, mandíbulas y pómulos; o sea todos aquellos lugares donde no hayamos puesto el corrector. Vamos a respetar las zonas de luz, invadiendo los límites para que el pasaje de un producto al otro sea natural, pero sin llegar a ponerla encima del corrector. Uso la esponja, que puede estar mínimamente húmeda.
Con el excedente de base que queda en la esponja voy a tocar nariz y pera.
También orejas y cuello, para evitar el efecto “máscara”.
Busco una base líquida, con protección UV, también con un tinte dorado, o con pigmentos amarillentos. El color ideal es el que se mimetice con el cuello, ya que la cara tiene que estar integrada al resto del cuerpo.
Para sellar el corrector y la base podemos usar un poco de polvo volátil mate y translúcido. Lo ponemos en toda la cara, tanto en las zonas que iluminé como en las de la base. Su finalidad es fijar el maquillaje y matar brillos excesivos.
Este paso es opcional según la hora del día y la piel de cada una. En caso de piel seca no es necesario.
Ahora levantamos el color de la cara con el rubor o polvo bronceante, según la época del año y el gusto de cada una.
El color estándar es un cobre opaco. Lo aplicamos con brocha mediana. Primero en la frente, donde hacemos una especie de movimiento de ida y vuelta con la brocha hasta llegar al color deseado. Luego pasamos a pómulos y cachetes. Lo aplicamos casi horizontal, respetando o dejando libre la zona de luz de la ojera y de lo alto del pómulo. Trabajamos en movimientos circulares para evitar una “raya” rígida en esa zona. En caso de tener la cara gordita, se trabaja un poco más en diagonal para crear un hundimiento debajo del pómulo, pero siempre bien esfumado, tiene que ser una insinuación, no un rayón.
Por último, redefinimos el óvalo de la cara. Pasamos por debajo de mandíbula, papada y cuello. De ser necesario, seguir hacia el escote.
Se puede jugar con un color secundario y más cálido en cachetes. Podría ser coral, rosa, durazno. No hay que pasarse de la mitad del ojo para adentro.
El excedente de rubor en brocha lo pasamos a modo de sombra por el párpado superior, y así hacemos un maquillaje exprés y Solucionamos rápidamente ojos, que si los fuéramos a trabajar, nos llevaría más tiempo.
El rímel se aplica en forma de zigzag (en cuanto al movimiento de la mano), en abanico (las pestañas del centro para arriba, las del extremo externo para afuera y las internas hacia adentro) y de raíces a puntas (no maquillamos solo las puntas).
En el maquillaje exprés no usamos delineador, pero es a gusto de cada una.
Por último, nos ponemos un labial al tono del rubor. Así creamos un maquillaje monocromático, neutro, que va a quedar bien con cualquier color de vestimenta.
Cejas + pelo
Si cambiaste drásticamente el color de pelo, deberías acompañar el cambio con una tintura o una decoloración de las cejas, según el caso. Pedile a la colorista que lo haga, ya que lleva un tiempo dar con el color adecuado y luego retocarlo.
Si te maquillás las cejas rellenándolas con sombra o lápiz de cejas, te dejo una pequeña guía de referencias de color.
Rubio claro - rubio claro ceniza
Rubio medio u oscuro - rubio ceniza o sable
Castaño claro o medio - sable o marrón seco
Castaño medio u oscuro - marrón rojizo o tostado
Negro - tostado o humo (¡nunca negro!)
Pelirrojo claro - topo o camel
Rojo profundo - marrón rojizo
Gris - gris oscuro
Blanco canas - gris o topo
Kit imprescindible
Lo ideal sería tener dos kits: uno en casa y otro para retocarnos a lo largo del día.
En casa: gotitas para ojos, corrector, base, polvo volátil, sombra clara media y oscura, rímel, polvo bronceante, rubor, labial Gloss, delineador de boca, delineador de ojos
En la cartera: corrector, polvo compacto o rubor (según tu necesidad), delineador de ojos, Gloss