Cuando el lunes se anunció que el cuerpo médico de la Fundación Peluffo Giguens renunciaría en masa a partir del 15 de julio, el director del servicio, el oncólogo Ney Castillo, aclaró que tenía un plan B. Según dijo en la conferencia de prensa, se trata de un “modelo superador”, “un sueño”. “Si, como todos los actores involucrados así lo deseamos, este sueño se hace realidad, en los próximos días los convocaremos nuevamente para hacer público este proyecto, que será un proyecto de todos los uruguayos”, afirmó Castillo.
Incertidumbre y contradicción
La Fundación Peluffo Giguens (FPG) gestiona el servicio Hemato-Oncológico del Pereira Rossell por un convenio con el Ministerio de Salud Pública que data del año 2000. Allí se reciben 8.500 consultas por año de niños con cáncer. ASSE aporta $ 3 millones por mes para salarios, y el resto del servicio lo financia la FPG en base a donaciones. Toda la infraestructura y tecnología de punta fue donada a ASSE.
El conflicto entre los médicos y la directiva de la FPG se hizo público en diciembre, cuando Castillo denunció que se destinaba dinero a finalidades secundarias. El detonante era el Centro de Telemedicina, que no consideran prioritario.
A raíz de declaraciones de Castillo, el presidente de la comisión directiva, Jorge Bartesaghi, cesó al oncólogo, lo volvió a contratar, y luego se dio lugar a una serie de negociaciones con mediadores sin que se lograra conciliar dos posiciones opuestas, marcadas por fuertes personalismos.
El centro de la negociación de los últimos meses fue la inclusión del punto de vista médico en las decisiones de la FPG. Los médicos pidieron integrar la comisión directiva, pero las autoridades se negaron argumentando haber sido elegidos mediante los mecanismos estipulados.
En ese marco, según relató a El Observador Agustín Dabezíes, del equipo médico, comenzó a reunirse un grupo integrado por el intendente de Canelones, Marcos Carámbula, como delegado de los médicos; el decano de Medicina, Fernando Tomasina, en representación de la dirección del Pereira Rossell; y un abogado contratado por la fundación. El SMU no participó directamente pero “está enterado”, dijo Dabezíes.
En ese ámbito surgió la idea de hacer “una nueva estructura” que contemplara la opinión de los médicos, las familias y los donantes, y que gestionara el servicio de Hemato-Oncología del Pereira por fuera de la Peluffo Giguens. La fundación seguiría gestionando lo demás. Sin haber resuelto la forma legal, el financiamiento o la dotación de personal de esa estructura, los 15 médicos de la fundación presentaron su renuncia indeclinable.
Los actores involucrados se preocupan por aclarar que “la continuidad asistencial” no está en tela de juicio. Según Dabezíes, ASSE y la Facultad de Medicina definirán en estos días junto a los médicos cómo lo lograrán.
Sin embargo, la presidenta del directorio de ASSE, Beatriz Silva, y el decano de la facultad, Tomasina, se mostraron ajenos a la situación y dijeron a El Observador que están a la espera de una propuesta formal del cuerpo médico.
“Hay un esbozo de propuesta, pero no hay nada cerrado y la facultad no se pronunció al respecto todavía”, dijo Tomasina. “Más allá de que la creación de una nueva fundación es uno de los elementos que se manejó en el grupo de negociación, en principio la propuesta no está formalizada”, aclaró Silva.
Martín Odriozola, secretario del SMU, admitió sus “dudas” a El Observador. Mencionó que no está claro qué pasará con el personal no médico que trabaja en la fundación y que no renunció. También planteó que el Tribunal de Cuentas podría rechazar que los fondos que hoy ASSE confía a la FPG se delegaran a una nueva fundación, algo que también destacó Bartesaghi.
“Falta articular mucha cosa. Lo que hay es un esquema de salida que hay que bajar a tierra. Es verdad que parece irracional que se haya llegado a esta situación por intransigencia de los involucrados”, opinó Odriozola.
Por las dudas, según supo El Observador, ya se inscribió en el Ministerio de Cultura una nueva fundación. Dabezíes dijo que “el plan B tiene altas probabilidades de prosperar”. “Ya lo van a ver”, concluyó.
Se reunen
La presidenta del directorio de ASSE, Beatriz Silva, informó que este miércoles se reunirá con la comisión directiva de la Fundación Peluffo Giguens para analizar la situación y “establecer cómo asegurar la continuidad del servicio”.