El exjugador de Nacional, quien anotó el gol para conseguir la Copa Libertadores de América ante Internacional de Porto Alegre en 1980 y ante Nottingham Forest en la final de la Copa Intercontinental disputada a principios de 1981, también tuvo su gran momento con la selección uruguaya, anotándole a Brasil el gol en la final de la Copa de Oro o Mundialito en enero de 1981 para un título inédito que ganó Uruguay en el torneo en el que participaron todos los campeones del mundo, menos Inglaterra, el que fue suplantado por Holanda que venía de ser dos veces vicecampeón mundial en 1974 y 1978.
Luego de haber trabajado en Nacional durante algunos años, ayudando a los delanteros a mejorar la definición, en 2019 trabajó en Racing en la misma función y desde allí, no lo hizo más en el fútbol.
En su carrera, comenzó en la Quita división de Cerro, y luego pasó a Progreso con el que debutó en Primera, aunque jugando en la ex Divisional B.
Jugaba como mediocampista, pero lo pusieron de '9' y rindió tan bien que nunca más dejó ese puesto.
En River Plate fue donde comenzó a mostrar sus mejores rendimientos y eso llevó a que lo contratara Nacional y luego, Deportivo Cali de Colombia.
Fue, a su vez, uno de los primeros jugadores uruguayos en jugar en Cagliari de Italia, en 1982.
Jugó también en Argentina, Ecuador y Perú.
Victorino fue el goleador del Campeonato Uruguayo 1979, de la Copa Libertadores de América de 1980, del Mundialito 1980-81 con la selección uruguaya y elegido el Mejor Jugador de la final de la Copa Intercontinental a principios de 1981, por lo que le regalaron un auto.