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Otro buen año para la exportación de energía; ventas por al menos US$ 85 millones

Brasil volvió a ser el principal cliente y se desplomaron las colocaciones hacia Argentina

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31 de diciembre de 2018 a las 05:01

El 2018 fue un año auspicioso para las exportaciones de energía uruguaya. Aunque las colocaciones están algo por debajo de las registradas en 2017 cuando se batió el record con ventas superiores a US$ 100, el año que termina volvió a tener una fuerte demanda, principalmente desde Brasil.

Ese mercado fue el que movió la aguja, entre los meses de setiembre, octubre y noviembre. Los datos de UTE cerrados al 29 de diciembre dan cuenta que el país norteño compró 878.000 megawatt hora (MWh) en el acumulado anual, un 11% menos en la comparación interanual.

Los precios de comercialización han ido variando en el transcurso del año, pero en promedio son de unos US$ 90 MWh. Tomando ese valor como referencia, Uruguay lleva facturados alrededor de US$ 80 millones.

La zafra suele extenderse principalmente durante la primavera. En los meses de verano el sistema brasileño tiene recursos de generación a costos que le resultan más convenientes de los que Uruguay puede ofrecerle, producto de mayores niveles de lluvia. En contrapartida Uruguay tiene meses de menores niveles de precipitaciones y los precios son algo más altos.

En el caso de Argentina, las ventas a ese mercado realizadas por UTE fueron de apenas 161.400 MWh y cayeron por segundo año consecutivo, pero esta vez con un descenso más pronunciado de 63% respecto al volumen de 2017. Tomando un precio promedio de US$ 30 por MWh, permite proyectar que la energía vendida a la vecina orilla suma alrededor de US$ 5 millones. Este país tuvo aportes importantes de sus represas hidroeléctricas y de la producción de gas, además de un freno observado en la demanda, en función del mal momento de su economía.

 

El desarrollo de las energías renovables –en particular de la eólica asociada a inversiones privadas– amplió en los últimos 10 años la capacidad instalada del sistema eléctrico local.

Uruguay logró autoabastecerse, abandonó su dependencia de las importaciones y comenzó progresivamente a contar con excedentes. En un escenario de mayor producción eléctrica uno de los principales desafíos es consolidar los mercados regionales y negociar precios rentables para las exportaciones.

El 2018 cerrará con ventas por al menos US$ 85 millones a  los países de la región. Pero hasta ahora los ingresos por exportaciones de los últimos años junto con la reducción de los costos de generación no han repercutido en una disminución de las tarifas que pagan los consumidores uruguayos. El precio de la energía residencial es el más caro de la región y la tarifa industrial está apenas por debajo de Brasil, según el último comparativo publicado por SEG Ingeniería.

El desempeño operativo sustentado en tarifas caras respecto a la región y a los costos de generación ha llevado a que en los últimos años UTE sea una de las principales fuentes de financiamiento entre los entes estatales –a costo cero– que el MEF utiliza para cubrir las necesidades de gasto público y buscar reducir el déficit fiscal.

 En los primeros seis meses de  este año el ente obtuvo ganancias por US$ 300 millones y se encamina a obtener ganancias por sexto año consecutivo. Gran parte de esas ganancias van a parar a rentas generales.

 

 

 

 

 

 

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