Pese a la prohibición, fue multitudinaria Marcha del Orgullo en Estambul
Desafiando a las autoridades turcas, varios centenares de personas participaron este domingo de la Marcha del Orgullo en Estambul, un mes después de las elecciones marcadas por la virulenta campaña homófoba del bando presidencial
Desde 2014, las autoridades turcas prohíben las Marchas del Orgullo bajo el pretexto de “razones de seguridad” AFP
Con las características banderas arcoíris, cientos de personas desfilaron pacíficamente por la ciudad, pero tratando de evitar la emblemática plaza Taksim, un histórico epicentro de las protestas en Estambul, que amaneció acordonada por las fuerzas policiales.
Como cada año en Turquía, la Marcha del Orgullo de las personas LGTBQ+ (lesbianas, gays, trans, bisexuales, queer y otros) había sido prohibida por el gobernador de la ciudad. Sin embargo, los manifestantes no dudaron en concentrarse varias horas antes de que empezara el desfile. Sabedores de la prohibición, los manifestantes mantuvieron en secreto esos lugares de encuentro hasta el último momento.
Luego de la caminata, los organizadores se mostraron satisfechos: “Esta 21ª Marcha del Orgullo ocurrió pese a la prohibición”. La asociación de lesbianas Solidaridad Malva tuiteó en su cuenta “¡Existimos, estamos aquí, amor mío!”.
Los partes brindados por las asociaciones LGTBQ+ informaron que se habían llevado a cabo unas cuarenta detenciones en el marco de las concentraciones, pero hasta el momento ninguna fuente oficial confirmó esa cifra.
El año pasado, más de 200 personas fueron arrestadas.
Desde la manifestación de 2014 celebrada en Estambul, cuando participaron más de 100.000 personas, las autoridades turcas comenzaron a prohibir las Marchas del Orgullo bajo el pretexto de “razones de seguridad”.
Si bien la homosexualidad fue despenalizada en Turquía desde mediados del siglo XIX, sigue estando mal vista por parte de la sociedad y muy criticada por el partido en el poder, el derechista islamoconservador AKP del presidente Recep Tayyip Erdogan, quien durante la campaña que lo condujo a su reelección el pasado 28 de mayo, estigmatizó al colectivo LGTBQ+ acusándolo de querer destruir la familia tradicional.