Ahí vamos de nuevo. “Instagram dice que ahora tiene el derecho de vender tus fotos”, escribe el sitio CNET, en una publicación que ha sido compartida un casi incontable número de veces (750.000) y contando en un solo día.
Esto dio pie a un total y absoluto delirio de la blogósfera tecnológica. “Instagram tiene coraje”, dice enojado ZDNet. “No está bueno, hermano”, comenta indignado VentureBeat. Wired publica una pieza titulada “Cómo descargar tus fotos de Instagram y destruir tu cuenta”. Los usuarios de Instagram empiezan a hacer exactamente eso, en masa. Alguien llama a los nuevos términos de uso del servicio de compartir fotos de que Facebook es dueño como “La nota de suicidio de Instagram”.
En todo el furor, ¿alguien se paró a pensar cómo cuadra la declaración en los términos de uso de Instagram con las políticas de otras redes sociales?
Términos de servicio de YouTube:
“…Por la presente, usted garantiza a YouTube una licencia mundial, no exclusiva, sin regalías, sublicenciable y transferible para usar, reproducir, distribuir, preparar trabajos derivativos de, exponer y ejecutar el Contenido (videos y comentarios) en conexión con el Servicio y con los negocios de YouTube (y los de sus sucesores y afiliados), incluyendo sin limitación para promocionar y redistribuir parte o todo el servicio (y trabajos derivados) en cualquier formato y a través de cualquier canal”.
Términos de servicio de Twitter:
“… Usted nos garantiza una licencia mundial, no exclusiva y sin regalías (con el derecho a sublicencia) para usar, copiar, reproducir, procesar, adaptar, modificar, publicar, transmitir, exponer y distribuir dicho Contenido en cualquier y todos los medios o métodos de distribución (conocidos ahora o posteriormente desarrollados)”.
Términos de servicio de Instagram:
“…Por la presente usted garantiza a Instagram una licencia no exclusiva, totalmente paga y sin regalías, transferible, sublicenciable y mundial para usar el Contenido que usted publique en o a través de el Servicio, excepto que usted no puede controlar quién puede ver cierto de su Contenido y actividades en el Servicio tal cual está descripto en la Política de Privacidad, disponible en la página”.
Las políticas relevantes de Facebook, Google y Yahoo, las compañías padres de Instagram, YouTube y Flickr, respectivamente, son similares. Sí, los nuevos términos de uso de Instagram también contienen una frase siguiente confusamente armada que puede ser interpretada erróneamente como que usted permite a la empresa vender sus fotos a anunciantes sin compensación para usted. Pero también pueden habilitar eso todas las frases de arriba –si no fuera por el hecho de que cada una de ellas, incluyendo la de Instagram, está precedida por una oración estableciendo claramente que usted, y no el sitio, es el dueño de todo el contenido que publique en él.
Eso convierte a la lectura hecha por The Verge de la nueva política de Instagram en mucho más plausible: específicamente, se le permite a los anunciantes que le paguen a Instagram para que usen los contenidos subidos al sitio como parte de publicaciones esponsoreadas dentro de Instagram.
El fundador de la red social Kevin Systrom lanzó una publicación en un blog titulada “Gracias, y estamos escuchando”. En ella, Systrom pide disculpas por cualquier confusión, asegura que Instagram no tenía intenciones de vender las fotos de usuarios o permitir que fueran usadas en publicidades, y agrega que volverán a redactar la política para volverla más clara.
Systrom tiene razón en pedir disculpas por el lenguaje rebuscado.
Sería divertido ver a blogs de tecnología pedir disculpas por desorientar a sus lectores a través del correr una noticia sensacionalista antes de tomarse el tiempo de confirmarla, pero eso no sucederá. Del lado bueno, al interpretar la confusa política a la luz más alarmante posible, la prensa tecnológica ha forzado a Instagram a tantear la línea de manera más cuidadosa de lo que podría haber hecho de otro modo. Eso es una ganancia para los usuarios –aunque no para los que se tomaron el tiempo de descargar sus fotos, borrar sus cuentas y cambiarse a otro servicio. Sus nombres de cuenta de Instagram, sus fotos y sus seguidores no volverán nunca.