El senador del Espacio 609, Jorge Saravia, quien mantiene su postura negativa ante el proyecto interpretativo de la Ley de Caducidad impulsado por el Frente Amplio (FA), dijo a Observa que no abandonará sus principios republicanos y constitucionalistas en pos de una unidad de acción. Admitió que esa postura desalineada del resto, en este y otros asuntos, “cuesta sobrellevarla en un partido con mayoría absoluta”.
Saravia mantiene su línea desde que el FA impulsó el proyecto para derogar la Ley de Caducidad, luego de que la misma fuera ratificada por segunda vez en un plebiscito. Pese a estar en contra de la Caducidad, el legislador dijo que no se podía ir en contra de lo que el pueblo ha votado. De la misma manera, los senadores Eleuterio Fernández Huidobro (CAP-L) y Rodolfo Nin Novoa (Alianza Progresista) estuvieron en contra de la iniciativa de su partido.
Con estos reveses, el proyecto no pudo ser aprobado en el Senado por la fuerza de gobierno, pero ahora el FA volvió a insistir, ya que contará con el voto de Fernández Huidobro y con el apoyo de Alianza Progresista. En este último caso, Nin no estará en sala a la hora de votar y su lugar lo tomará el suplente Gustavo Guarino, quien levantará la mano para alcanzar la mayoría necesaria en la cámara.
Saravia no se explica el cambio de rumbo de sus compañeros, pero dijo que los respeta y que no estuvo en las negociaciones del FA con dichos legisladores como para emitir opinión.
“Si para los compañeros es más importante la unidad de acción que ser republicano y constitucionalista yo los respeto”, dijo Saravia a Observa.
Agregó que no “ser demócrata no significa ser republicano” y que él es “profundamente saravista y wilsonista” y que esa es la postura que defiende, “la de dos grandes republicanos”.
Admitió que eso, muchas veces, no es fácil “sobrellevar” en el Frente Amplio. “Es una postura que me ha costado y me cuesta sobrellevar en un partido que tiene mayoría absoluta. Yo prefiero que haya un diálogo transversal entre los partidos y eso no pasa cuando hay mayorías absolutas. Yo lo viví en el período pasado cuando el Frente Amplio ponía la aplanadora y pasaba por encima de los otros partidos en distintos temas”, dijo el legislador.
Con respecto al debate instalado dijo que “el escenario para ello es el Senado de la República” y que va a “exponer la confrontación desde el punto de vista ideológico”. Sostuvo también que la aprobación del proyecto será de un “brutal costo político” para el FA, “porque un día va a dejar de ser gobierno y va a ser oposición”
Insistió en que respalda la decisión del pueblo aunque no haya sido la que apoyó, en referencia a los plebiscitos que ratificaron la Ley de Caducidad (1989 y 2009).
LA GENTE QUIERE OTRA COSA
Pese a estar siempre dispuesto a hablar de su posición en cuanto a la Caducidad, Saravia recalcó que “la gente ya no quiere más este debate interno” y dijo que se está perdiendo el tiempo mientras hay otros asuntos que requieren tratamiento urgente.
“La gente quiere que solucionemos los temas de seguridad, salud, educación -que es un desastre-, los asuntos tributarios y otros que son de interés del diario vivir”.
Las diferencias entre el senador Saravia y su fuerza política, alimentaron las versiones de posibles conversaciones entre dirigentes blancos y Saravia para que éste retorne a filas nacionalistas.
Acerca de esa posibilidad y del futuro relacionamiento con el Frente Amplio, Saravia dijo: “No es tiempo de pensar en ello. El tiempo dirá cómo el Espacio 609 mantiene las alianzas con el Frente Amplio”.
(Observa)