Sofía Bueno declaró ante la jueza Julia Staricco que no fue secuestrada, sino que se fue voluntariamente de su casa, informó a El Observador una fuente judicial. La joven había salido de su casa el miércoles a las 9:30 de la mañana y nadie volvió a saber de ella hasta la noche de este jueves.
"No habría por ahora ningún hecho delictivo", había dicho a El Observador este mediodía la jueza Julia Staricco. Agregó que no había aparecido nada "que haga pensar que la persona fue víctima de algún delito". La joven declaró en su hogar ante la magistrada.
Más tarde, en conferencia de prensa, la jueza Staricco ratificó que en el caso Sofía Bueno no hay terceros involucrados, y que en todo momento estuvo sola. La joven partió de Montevideo en ómnibus Maldonado, después fue a San Carlos y por último llegó al Chuy. Allí pidió ayuda a un camionero, que fue quien "le permitió que accediera a un teléfono para llamar a la familia". El camionero declaró en calidad de testigo, y ya se encuentra en libertad.
No dio más detalles porque afirmó que ahora el caso está en etapa de presumario. A su vez, aclaró que no hubo simulación de delito, ya que pese a que la chica declaró a la Policía haber sido secuestrada, luego rectificó su versión a la hora de declarar ante la justicia.
El abogado de la familia, el penalista Alejandro Balbi, agradeció de parte sus clientes a los medios de comunicación por la ayuda para dar a conocer el caso de Sofía. “Vinieron a dar la cara, no pudieron porque estaban quebrados anímicamente”, dijo el abogado.
“La chica tuvo una crisis personal como puede pasarle a cualquier ser humano. Decidió irse de la casa y los padres fueron a la Policía. Gracias a ustedes y a la buena colaboración de muchos ciudadanos pudo aclararse este episodio”, dijo Balbi, que ratificó la idea de que no hubo simulación de delito.
El caso
La joven se comunicó telefónicamente anoche con su tía desde Chuy. La Policía rochense emprendió entonces una búsqueda en esa ciudad y la encontró en inmediaciones de la Aduana de Chuy, junto a un camionero, informó el jefe de Policía de Rocha, Óscar Miraballes, a El Observador. Mientras que la joven de 27 años afirmó que fue secuestrada, el camionero explicó que ella hizo dedo para pedirle que la trasladara. Anoche, médicos forenses le realizaron varias pericias a la joven, al tiempo que el camionero permanecía detenido a disposición de la Justicia penal.
El descenlace
Según aseguraron a El Observador fuentes vinculadas al caso, el desenlace se dio cuando Sofía hizo dedo en el Chuy para volver a Montevideo. Allí le paró el camionero que declaró en las últimas horas en el juzgado, quien acepto llevarla.
Allí Sofía le pidió el teléfono, y llamó a su familia a decir que había sido secuestrada y que estaba bien.
Minutos después se enteró la Policía, que comenzó a moverse en el Chuy hasta que los encontraron en el camión.
Ya en la seccional Sofía reiteró la versión del secuestro, hasta que en la tarde de este viernes confesó los hechos ante la jueza.
El inicio.
Sofía salió de su casa el miércoles a la hora 9.30 rumbo a la Universidad Católica, donde estudia Nutrición, para realizar un parcial.
A la hora 11.45 se retiró de la universidad. La última vez que la vieron sus compañeras caminaba por la avenida 8 de Octubre y Garibaldi. A la hora 13.30, debía presentarse en su trabajo, un comercio de venta de ropa en Punta Carretas.
Una amiga, su novio y su madre recibieron a esa hora enigmáticas llamadas telefónicas desde el celular de Sofía. En ninguno de los casos se escuchó la voz de ella, sino el “sonido de la vía pública”, dijo padre de la joven, Rúben Bueno.
A su madre le inquietó la llamada y fue a buscarla a su trabajo, pero no la encontró. Sofía no había ido a trabajar. Entonces, comenzó su búsqueda, primero dentro del círculo más íntimo, luego en redes sociales y finalmente en los medios de comunicación.
Sofía es una persona que trabaja y estudia. “Tiene los bajones normales de su edad, pero no es depresiva”, dijo a El Observador su tío, Gustavo Bueno, padre del futbolista Gonzalo Bueno.
La búsqueda se tornó una cuestión nacional por varias razones: la joven es hermana de Gastón Bueno, futbolista de Wanderers, y prima de Gonzalo, exjugador de Nacional. Otro factor que marcó la búsqueda fue la viralidad con la que se expandió en redes sociales.