Luis Suárez está acostumbrado a esta vida llena de vértigo, por propia elección y porque el mundo del fútbol lo fue llevando a ese rincón en el que es tan difícil sostenerse. Sin embargo, sigue en pie, con las mismas fortalezas de siempre y con el carácter que lo transformó en uno de los mejores jugadores del planeta. Y nada lo detiene, ni las casi dos vueltas al mundo que dio en las últimas cuatro semanas con los consiguientes cambios de huso horario (ver interactivo).
Suárez: dos vueltas al mundo en un mes
A pesar de los kilómetros y las presiones, Suárez es la figura de la selección uruguaya