Jorge “Tito” Goncálvez sale a la cancha número 1 de Los Aromos a las 11 en punto, y saluda a los hinchas levantado su mano derecha. A unos metros, del otro lado del tejido, en los lugares permitidos para ver el entrenamiento espera una parte de las 60 personas que quieren disfrutar del único día en la semana en la que los futbolistas aurinegros tienen contacto con los socios del club, que son los únicos que pueden ingresar al complejo deportivo según el protocolo de seguridad que se estrenó en 2012. Otros están en la tribuna de Los Aromos. De pronto, unos segundos después, cuando el periodista de El Observador se percata de la situación, cerca de 20 hinchas de la barra de aliento están rodeando al técnico atrás de un arco (foto). Inmediatamente se acerca la seguridad de Los Aromos.
Tito rindió cuentas
Un grupo de hinchas, que asistió a la práctica del martes en Los Aromos, habló al costado de la cancha con Goncálvez sobre el momento del club; le pidieron que gane el clásico