La aceleración inflacionaria, el menor ritmo de aumento del salario nominal y el vencimiento de los acuerdos salariales en algunos sectores relevantes se conjugaron para que en julio la capacidad de compra de los asalariados privados registrara su primera caída interanual en más de una década. En tanto, aunque la capacidad de consumo de los asalariados públicos continuó en aumento, tuvo la menor expansión desde 2006.
Trabajadores privados perdieron capacidad de compra en 12 meses
La caída en el poder de consumo se dio por primera vez en una década