Sin la tensión política que precedió a la declaración unilateral de independencia de Cataluña en octubre y la posterior intervención dispuesta por el gobierno español, el nuevo Parlamento catalán instalado este miércoles y dominado por los partidos independentistas se enfrenta a un desafío nada menor.
Un callejón sin salida
Independendistas insisten en investir a Puigdemont aunque se prolongue la intervención