La alta demanda por productos tecnológicos y de vestimenta ha motivado a los supermercados a reconvertirse y diversificar su oferta original. Las cadenas han optado por abrir locales dedicados a la venta de electrodomésticos y dispositivos vinculados a la informática, y aumentar los espacios dedicados a los rubros no tradicionales dentro del supermercadismo, como la indumentaria y los artículos de bazar, siguiendo la tendencia que en otros países consolidaron a las grandes superficies como canal de venta.
Una diversificación de alto rendimiento
Siguiendo la tendencia mundial, apostaron a la vestimenta y la tecnología, y el incremento sostenido del consumo les dio la razón