8 de febrero de 2013 18:51 hs

Se consideran emprendedores sociales. Es que como finalidad buscan generar un producto que estimule el desarrollo del potencial humano y la creatividad en niños de edad escolar.

Con ese propósito, María Laura Keuylian (23) y Juan Luis Gallinal (38) llevan adelante su proyecto Libreta Sabia, una serie de cuadernillos con 80 páginas: 20 lisas, 40 con renglones y las otras 20 con contenidos diversos, como historias, cuentos, poemas, ejercicios y reflexiones. Se trata de un híbrido entre libreta de apuntes y libro, que es coleccionable y que hasta el momento lleva publicados cuatro números.

Para este proyecto, los emprendedores fundaron en enero de 2012 la editorial Serendip.

Más noticias

“Esto no empezó con el pensamiento de hacer un negocio que diera mucho dinero, fue al revés. Pero como la motivación era buena, todo salió redondo, porque es un producto innovador y con un objetivo y diseño innovador, porque no existe una libreta que tenga contenidos”, indicó Gallinal.

Expresión y reflexión

De Keuylian nació la iniciativa hace dos años, sin embargo la emprendedora no puede recordar cómo se le ocurrió. “Ahora soy más consciente del proceso creativo, en ese momento fue una prueba que realicé con alumnos de sexto del Colegio Armenio. Tuve ganas de hacerlo y lo experimenté. Cortamos hoja por hoja, salió bien y eso me incentivó a seguir desarrollándolo y buscar gente que me pudiera ayudar y asesorar”, explicó.

El trabajo estuvo inmerso en un cambio de vocación de Keuylian, que estudiaba para ser química farmacéutica y ahora es estudiante de Ciencias de la Educación. Para comenzar, juntó el dinero, dando clases particulares y después se integró Gallinal, su pareja, cuando la parte comercial comenzó a crecer.

Las libretas se comercializan en supermercados Disco, Devoto y Geant y en Infantozzi Materiales.

La premisa de Libreta Sabia es compartir textos cortos que estimulen la necesidad del niño de imaginar, crear y expresar, y que además, en el mismo espacio tengan el lugar donde hacerlo. Gallinal aclaró que no necesariamente es un producto de uso escolar en el aula. “La idea es que acompañe a la educación curricular, pero que el niño por sí solo, si lo desea, pueda expresarse. Es una forma de estimular la expresión”, aportó.

Los contenidos son variados y van desde historias y biografías, a poemas y actividades. Según sus autores, todos tratan de generar la expresión del niño con preguntas y aportar valores.

Impacto social

Los emprendedores participaron el año pasado del certamen Emprendedores en la Mira, organizado por el Programa Emprender, en el que recibieron una mención especial reconociendo el impacto social del producto. Para Gallinal la experiencia fue “buena, completa y larga” y consideró que el resultado fue importante, porque el jurado logró evaluar y entender el objetivo del producto.

Aunque se manifestó agradecido con el promotor del Programa, Santiago Aramendía, por los cursos y esfuerzos para ayudar al crecimiento de Libreta Sabia, Gallinal expresó su disconformidad con la falta de continuidad que generó la disolución de la Red Emprender.

Además, participaron del Programa Empresario - Emprendedor, con la mentoría de Eduardo Vanrell, de la empresa Algorta.

Gallinal indicó que tanto a Aramendía y a Vanrell, así como con la gestora del Programa Empresario-Emprendedor, Amelia Durante, les costó entender el negocio detrás de la libreta, porque no veían posibilidades fuertes de retorno económico.

“Obviamente tenemos que trabajar duro explicando de qué se trata el producto e intentando que la gente se anime a probar algo nuevo”, indicó Gallinal. Keuylian agregó que “en una era en la que todo es tecnología”, es difícil apostar al formato impreso. Sin embargo, consideró que “hay que aprender a estar un poco desconectado,porque la lectura (en papel) favorece la reflexión y la expresión”.

Alianzas estratégicas

El plan de los socios es seguir comercializando en los puntos de venta, y además generar alianzas con empresas que quieran hacer responsabilidad social, donando las libretas a programas como Maestros Comunitarios, que lleva adelante ANEP.

Actualmente sus ingresos son solo por la venta del producto, no quieren que contenga publicidad para que esté únicamente alineado a lo educativo. El año pasado vendieron el 95% de los productos puestos en el mercado y este año duplicaron la distribución.

Gallinal expresó que saben que no se trata de un producto que se va a comercializar “a lo loco”, pero aseguró que creen en el boca a boca, y en la confianza que pueden generar.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos